Como parte de las actividades de la Escuela Deportiva de Invierno de Renca, iniciativa apoyada por Coca-Cola Andina, un grupo de niños, niñas y adolescentes tuvieron la oportunidad de conocer el Estadio Nacional. Journey los acompañó en esa inolvidable mañana donde revivieron los triunfos deportivos de La Roja.

Entre la multitud de manos y celulares que buscan la mejor instantánea de la Copa América, Matías y Rafael tratan de hacerse un lugar y sacar la suya, que seguramente en minutos subirán a Instagram. Sonríen nerviosos, mientras revisan el teléfono para asegurarse de que la foto salió según lo esperado.

“Es primera vez que estoy acá en el Estadio y es emocionante”, dice Rafael, a lo que Matías agrega que “es muy bacántodo acá, me encanta poder ver todas las copas que ha ganado Chile”. Los dos adolescentes acaban de entrar al Museo “Los Tesoros del Fútbol”, en el Estadio Nacional y no pueden imaginar la cantidad de sorpresas que les deparará la jornada.

Son cerca de 150 los niños, niñas y adolescentes de Renca que llegaron ansiosos en buses hasta el recinto de Ñuñoa, como parte de las actividades que contempla la Escuela Deportiva de Invierno de la comuna. Los menores se bajaron con la energía suficiente para dar una vuelta olímpica y ávidos de conocer las instalaciones del coliseo más importante del país y retratarse con las camisetas de sus héroes deportivos.

Entre los más grandes abundan las selfiesy las storiescompartidas al instante a través de sus móviles, mientras los más pequeños son conducidos por profesores a cargo para recorrer los camarines de los seleccionados masculino y femenino.

“¿En qué lugar se sienta la Christiane Endler?”, pregunta una vocecita curiosa por conocer el banco exacto donde se instala su arquera favorita, mientras Martina -que apenas supera los 10 años- mira todo en silencio y emocionada. “Me pareció muy bonito el camarín. A mí me gustaría ser futbolista, porque ellas son valientes al jugar a la pelota”, reflexiona, mientras se apura en seguir con el recorrido que los conducirá hasta la cancha.

“El camarín de la selección femenina se inauguró hace poco y estuvo toda la prensa acá. Seguro que ellos lo vieron por las noticias y ahora pudieron estar aquí. Esa era la idea: salir de la comuna en bus para hacer una actividad distinta, con cosas que van a contarle a sus compañeros, como que se sacaron fotos con la Copa América y conocieron a otros niños”, comenta el profesor Juan Erazo, Coordinador General de Deportes de la Municipalidad de Renca.

Vida sana en vacaciones

“Yo vivo en Renca y me voy sola caminando hasta la Escuela Deportiva, donde juego tenis y fútbol, que me encantan”, comenta Martina, mientras con los brazos abiertos gira en un círculo completo, mirando sorprendida la inmensidad del Estadio Nacional. “Esta cancha es enorme y caben muchos jugadores”, remata.

Como ella, más de 200 menores participaron de la versión 2019 de la Escuela Deportiva de Invierno de Renca, una iniciativa que cuenta con el apoyo de Coca-Cola Andina y que ofrece una serie de actividades recreativas y saludables para niños, niñas y adolescentes entre 7 y 17 años, y cuyo broche de oro fue la visita al coliseo de Ñuñoa.

Un día jugaron fútbol, al siguiente basquetbol, luego voleibol y tenis de mesa, para así, cada día, aprender una disciplina deportiva distinta. “Esto cumple una doble función: una, la de enseñarles actividades físicas para que los niños practiquen; pero también dar una oportunidad a los papás de que los niños que no salieron de vacaciones puedan entretenerse durante las mañanas”, dice el Coordinador.

El profesor Erazo explica que el municipio ofrece 51 talleres de diversas disciplinas deportivas durante todo el año y la idea es que las escuelas deportivas de invierno y verano sirvan para que niñas y niños se motiven a seguir practicando alguna disciplina de manera regular, así “el niño o niña que no sabía jugar hándbol y lo aprendió con nosotros en la escuela, a lo mejor le gustó y entonces puede seguir viniendo durante el año”.