La alianza entre Coca-Cola y sus socios embotelladores y los almaceneros siempre ha sido estrecha y lo es mucho más ahora, en tiempos de crisis por el Covid-19. La Compañía está desplegando el plan de apoyo “Juntos salimos adelante” para trabajar colaborativamente con los almaceneros de barrio a través de una serie de medidas, entre ellas la distribución de pantallas de acrílico que funcionan como barrera protectora.

Muchos hábitos de nuestra vida cambiaron radicalmente este 2020 con la aparición del Coronavirus y las medidas que obligaron a las familias a cuidarse en sus casas. El comercio tuvo que repensar su estrategia de relacionamiento con los clientes para priorizar la salud de todos. Y en ese camino, los clásicos negocios de barrio se vieron desafiados a explorar nuevas formas de convivir con el entorno.

El pequeño comercio es muy activo en ventas; basta tener en cuenta que un 55% de nuestras compras diarias de reposición se hacen en los almacenes. Pero la pandemia lo remeció todo: no solo redujo las ventas, sino también llevó a locatarios a tener que reinventarse en plataformas tecnológicas y adoptar medidas de protección concretas para seguir funcionando con tranquilidad.

La creatividad y el sentido común se volvieron aliados clave para poner en marcha soluciones numerosas y diversas: están los que limitaron el acceso de clientes; los que siguieron atendiendo de la cortina para afuera; los que optaron por el delivery; e incluso los que, termómetro láser en mano, decidieron controlar la temperatura.

Coca-Cola Chile junto a Andina y Embonor ha trabajado siempre codo a codo con los negocios de barrio. En el actual contexto de crisis se decidió fortalecer esa alianza, profundizando el apoyo a almaceneros y almaceneras para salir adelante. Una de las medidas que la compañía adoptó rápidamente fue entregar 3.500 pantallas acrílicas de protección para los cajeros de locales, que se diseñaron especialmente para asegurar la separación entre el vendedor y el cliente y marcar una distancia segura entre ambos, bloqueando la transmisión de partículas.

Estos dispositivos de seguridad –transparentes, livianos y sencillos de instalar– se comenzaron a distribuir a lo largo de todo el país, en almacenes de ciudades como Coquimbo, Viña del Mar, San Antonio, Santiago, Rancagua, Talca, Concepción, Chillán, Temuco, Osorno, Puerto Montt y Punta Arenas.

Con el fin de promover un cambio integral de conducta, Coca-Cola también entregó a los almaceneros 20 mil tableros colgantes y pizarras, con recomendaciones útiles sobre higiene y distancia social para los clientes.

Juntos salimos adelante

Todas estas medidas son parte de “Juntos salimos adelante”, un plan integral del Sistema Coca-Cola que busca apoyar a los almacenes de barrio. Porque para una compañía integral de bebidas, que tiene el anhelo de llegar a cada rincón de Chile, todo negocio es un agente importante de distribución. 

“Hay miles de almaceneros que son nuestros socios y su trabajo es fundamental para nuestra cadena de valor. En estos tiempos nos preocupa más que nunca su seguridad, por lo que queremos estar con ellos y entregarles insumos que los ayudarán a seguir desarrollando tranquilamente su invaluable labor”, explica Paola Calorio, directora de Asuntos Públicos y Sustentabilidad de Coca-Cola Chile.

La función de la pantalla de acrílico es marcar una distancia segura entre el cliente y el vendedor.