“Empanadas Paula A.” es un histórico negocio de Las Condes que vende cerca de 1.000 empanadas de pino al día durante un fin de semana cualquiera, pero que en Fiestas Patrias multiplica es cifra por siete. ¿Cuál es la receta de su producto, premiado en concursos culinarios? Journey visitó su local, que por estos días saca sus primeras mesas a la calle en la nueva etapa de desconfinamiento.

La sabiduría popular dice que una buena empanada es la que chorrea. Tras la mascada que arranca el primer cacho crujiente, el vapor cálido y el aroma inconfundible de las especias anuncia la mejor parte: el jugo enjundioso del pino, ese que se desborda de la masa y avanza por manos y antebrazos. Ojalá hasta los codos, dicen los más golosos.

Pero ante la vasta oferta dieciochera. ¿Cómo elegir una buena empanada? ¿Cuál es la fórmula para preparar una realmente rica? Journey conoció la cocina de “Empanadas Paula A.”, picada emblemática del sector oriente, que lleva tres décadas fabricando una empanada que acumula premios y una fanaticada casi religiosa.

“El secreto de una buena empanada es, primero que todo, la materia prima; es decir, nunca bajar la calidad por reducir costos o vender más. Siempre hay que usar los mismos materiales y atender con ganas al público, que queda contento con nuestras empanadas”, explica la administradora del negocio, Andrea Miranda.

Además, quienes trabajan en la cocina de “Empanadas Paula A.” saben que para hacer un producto de calidad es importante respetar los tiempos de cada fase. “No debe apurarse el proceso y hay que hacerlo con cariño”, advierte Andrea. Todo parte con la masa hecha sobre la base de harina especialmente seleccionada y manteca vegetal; y el pino, que se prepara con carne picada y cebolla en cuadros, cuya cocción debe ser muy cuidada.

Cuando la masa está lista, se estira, se le da una pincelada de huevo, para luego poner dentro una cucharada abundante de pino, una aceituna de buen tamaño y un trozo de huevo duro. Después se cierra con dobleces firmemente sellados en las cuatro esquinas. “Ahí se va al horno y 15 o 20 minutos después sale nuestra empanada de pino: una masa crocante y que termina al comerse todos los cachitos”, comenta la administradora.

Esa receta, respetada por los maestros de la cocina, es la que ha dado fama a “Empanadas Paula A.”, un local que puede vender cerca de 1.000 unidades de pino al día durante un fin de semana cualquiera, cifra que en Fiestas Patrias se eleva hasta las 7.000. Además, el producto ha sido reconocido por expertos culinarios, como el Círculo de Cronistas Gastronómicos que la eligió la mejor empanada de 2012. A eso se suma que el reconocido chef Pascual Ibáñez la acaba de ubicar en el podio de las mejores del este año en su selección de Instagram.

Siete mil empanadas de pino diarias pueden llegar a venderse para los días de Fiestas Patrias

Vuelven las mesas

Empanadas Paula A. es uno de los 120.000 pequeños comercios que trabajan con Coca-Cola. En su mayoría, estos negocios representan el principal ingreso familiar y forman parte de la extensa cadena de valor de la empresa, que emplea a cerca de 40.000 personas de manera directa e indirecta.

En el acceso lateral a la cocina se observa una decena de mesas arrinconadas, que están ahí desde que el Estado de Excepción por la pandemia obligó a detener la atención de público. Pero por estos días, cuando se inicia un paulatino desconfinamiento en algunas zonas del país, en el frontis del local se empiezan a ver las primeras mesas distribuidas bajo el toldo blanco, con marcada distancia entre ellas y con dispensadores de alcohol gel encima.

“Nuestro negocio nunca había hecho delivery, pero durante este tiempo tuvimos que hacerlo para atender al público, sobre todo a los de la tercera edad. Bajaron mucho las ventas, pero seguimos luchando para salir adelante, por eso este 18 será muy importante”, agrega Andrea Miranda, quien está a cargo del local desde el primer día que abrió sus cortinas.

Y mientras afuera los clientes de “Empanadas Paula A.” hacen una respetuosa fila con distancia social para ordenar su pedido, dentro de la cocina el ritmo de amasado, armado y horneado sigue a toda máquina, para que en estas Fiestas Patrias a nadie le falte el producto estrella de la mesa chilena.

 “Empanadas Paula A.” sacó sus primeras mesas al frontis del local