Cada día las residencias y hospederías del Hogar de Cristo utilizan 8.000 mascarillas, 4.500 pares de guantes y 1.500 batas sanitarias para proteger a la población a la que asisten. En ese contexto, las donaciones resultan vitales para mantener los servicios de atención.

Más del 80% de los cuidados a adultos mayores en el país son apoyados a través deinstituciones privadas de beneficencia que se financian en gran parte por donaciones. “Esas fundaciones prestan un servicio indispensable de la política pública, pero dependen de la generosidad de las personas naturales y las empresas”, advierte Juan Cristóbal Romero, Director Ejecutivo del Hogar de Cristo.

La Fundación creada por el Padre Alberto Hurtado ha forjado una de las redes más importantes a nivel nacional, con el foco puesto no sólo en la atención de adultos mayores, sino también de niños, jóvenes y adultos en situación de vulnerabilidad social, económica y emocional. Incluso parte de esa población tiene un alto nivel de dependencia y necesidades crónicas, lo que requiere de un apoyo permanente. 

En conversación con Journey, Juan Cristóbal explicó cómo se está manejando la crisis del COVID-19 en residencias y hospederías; qué necesidades adicionales les ha significado la pandemia y cómo las donaciones de empresas están permitiendo cumplir con las medidas adicionales de protección sanitaria.

¿Cómo los ha afectado la crisis del Covid-19?

El Hogar de Cristo atiende a cerca de 35.000 personas anualmente en distintos programas, desde primera infancia, con sus jardines infantiles, hasta personas que están en sus últimos días de vida. Específicamente en esta crisis sanitaria, hemos tenido mucho cuidado en tres poblaciones que son  muy críticas ante cualquier contagio: adultos mayores, personas en situación de calle y con discapacidad mental. En total, esas personas suman 4.500.

¿Qué precauciones han tomado con ellos?

Ellos están en cuarentena, tanto residencias de adulto mayor como hospederías que hemos transformado en residencias para personas en situación de calle, en un régimen 24/7. Eso nos ha provocado una serie de gastos extraordinarios que no teníamos contemplados originalmente.

¿Qué tipo de atenciones han tenido que fortalecer?

Por ejemplo, tenemos 25 hospederías a lo largo del país que normalmente prestaban servicios durante la noche. Hoy esos lugares están atendiendo a personas todo el día y en todo momento, por lo tanto hemos tenido que aumentar servicios de alimentación, hacer aseo cada una hora y fumigar todos los días, entre otros quehaceres.

¿Qué necesidades específicas tienen esos lugares?

Diariamente necesitamos 8.000 mascarillas, 4.500 pares de guantes, 1.500 batas sanitarias, tanto para quienes están en residencias y hospederías, como para los trabajadores que están al cuidado. Por eso, aportes como el de Coca-Cola y otras empresas son indispensables para enfrentar adecuadamente la crisis.

¿Qué aspectos les permiten cubrir los aportes de empresas?

Equipamiento de protección personal y elementos que permiten mantener la operación de los programas, entre ellos: mascarillas desechables y de tela, batas y trajes aislantes sanitarios, guantes quirúrgicos, visores desechables, termómetros láser, cubrecalzados, alcohol gel y alimentación extraordinaria y transporte.

¿Cómo enfrentan la cuarentena las personas en situación de calle?

Se hizo una cuarentena voluntaria en cada hospedería. Se les pidió a las personas en situación de calle que firmaran un acuerdo en que decidían o no asumir la cuarentena; y luego la hospedería se cerró. Hoy la red de hospederías -que atiende a 1.300 personas- quedó cerrada para proteger a quienes quedaron adentro, que son personas más bien jóvenes, pero delicadas. 

LOS NÚMEROS ANTES Y DESPUÉS

Antes y después de la pandemia estos son los números del Hogar de Cristo:

Presupuesto anual

Se requieren 2.700 millones adicionales  al presupuesto anual para cubrir los gastos provocados por la pandemia

Comida

De 1.599 a 2.777 raciones al día

Mascarillas

De 250 mensuales a 8.000 diarias

Horas de funcionamiento hospederías

De 13 a 24 horas al día

Centros de atención 24/7

De 68 a 100 programas en ese régimen