Un perfecto ejemplo de que, cuando las mujeres luchan por sus metas, los beneficios los recibe la sociedad completa. Te presentamos la historia de Alejandra, una de las beneficiadas del programa #JuntosSalimosAdelante que desarrollamos en Bajos de Mena.

Cuando las mujeres trabajan, los beneficios se multiplican e impactan de forma positiva en toda la sociedad.

La emprendedora Alejandra Carrasco es un buen ejemplo de esa eficiencia al momento de plantearse un proyecto. Un día se propuso trabajar desde casa para no descuidar la crianza de su hija y puso todo su empeño e inteligencia en cumplir su objetivo. Hoy es dueña de un minimarket que lleva su nombre y se siente realizada: “Lo que más me motiva de atender mi almacén son las metas que uno se propone”.

Comenzó con la venta de artículos de aseo y desde ahí no dejó de crecer. “Fuimos sumando más cosas y después pudimos comprarnos máquinas para empezar a vender cecinas, lácteos y bebidas. En estos dos años hemos crecido bastante gracias a los vecinos que nos compran, y a nuestro esfuerzo y perseverancia”, relata la emprendedora y jefa de hogar de la Villa Chiloé de Puente Alto.

Alejandra vio crecer su almacén, que comenzó vendiendo artículos de aseo en un dormitorio de su casa

Una mujer con objetivos claros

Gracias al empuje de su dueña, el “Minimarket Alejandra” resistió la crisis de la pandemia. Ante los desafíos que trajo el escenario mundial, su comercio fue uno de los 23 almacenes a través de los cuales se entregó un bono de mercadería a 300 familias de Bajos de Mena en los peores días de la crisis sanitaria. El proyecto, enmarcado en el programa #JuntosSalimosAdelante, fue liderado por Coca-Cola Chile, Asech y Canasta Local, y permitió que el negocio activara sus ventas, ganara nuevos clientes e incluso se modernizara, porque se entregaron dispositivos para boletas electrónicas y pago con tarjeta, además de una capacitación por dueños de almacenes.

No solo Alejandra Carrasco fue capacitada en los talleres para almaceneros, también Edita, Marcia, Nayling y otra larga lista de emprendedoras jefas de hogar de Bajos de Mena, que aprendieron a usar de manera más eficiente la tecnología y a empoderarse a través de objetivos más desafiantes. “Mi sueño es ver el crecimiento de mi negocio para así ir creando nuevas metas, como que mi hija tenga una buena educación y expandirme con otro negocio”, confiesa la almacenera de Puente Alto.

La experiencia de Alejandra grafica con una historia de vida lo que indican las estadísticas: las mujeres son grandes emprendedoras. Según el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), una mujer invierte en su emprendimiento 50% menos de capital que un hombre y, aun así, logra 20% más de ingresos. Por otro lado, un informe del Banco de Desarrollo de América Latina -CAF- estima que la región crecería hasta un 34% si las mujeres se insertaran masivamente al mundo laboral.

Atendiendo esta realidad, Coca-Cola se propuso en 2010 acompañar el desarrollo económico de las mujeres alrededor del mundo.

A fines de 2020, la Compañía cumplió la meta global de alcanzar a 5 millones de mujeres a través de la iniciativa 5by20, que en la región impactó a más de 66 mil emprendedoras, y solo en Chile capacitó a más de 15.000 mujeres.

Ese objetivo cumplido es motivo de orgullo y, al mismo tiempo, la confirmación de ir por buen camino. Por eso mismo, la Compañía seguirá en este 2021 en la senda de potenciar el poder transformador de las emprendedoras en sus comunidades, profundizando el trabajo de reactivación económica en los territorios, con foco especial en el rol de las mujeres.

El equipo de la Asociación de Emprendedores de Chile hace entrega de los dispositivos tecnológicos en el minimarket