¿Alguna vez te pusiste a pensar el impacto que tienen tus actividades cotidianas en la economía del país? Imaginemos, por ejemplo, que en una de estas calurosas tardes de verano te acercas hasta un almacén y pides una Coca-Cola bien helada. La realidad es que, además de refrescarte y disfrutar de tu bebida favorita, habrás puesto en marcha la economía local.

Lo que tal vez no imagines es hasta qué punto. Por ejemplo, ¿sabías que 103 mil puestos de trabajo están directa o indirectamente relacionado con el Sistema Coca-Cola en Chile? Así es: para producir, distribuir, y vender esa Coca-Cola que refresca tu pausa de verano se necesita un engranaje aceitado en el que interviene el trabajo de miles de compatriotas, que son parte de una amplia cadena de valor compuesta por trabajadores de las más diversas áreas.

Tenemos, por ejemplo a Juana, una almacenera que ha salido delante de catástrofes naturales gracias a su pequeño negocio; también a los empleados de las 12 plantas de producción que operan en Chile y los 36 centros de distribución desde donde se organiza la entrega de productos hacia cada uno de los 129 mil clientes que acercan nuestras bebidas a los consumidores, bebidas que llegan gracias a 926 vehículos de distribución y al trabajo de personas como Alexandra, una colombiana que trabaja en la planta de Coca-Cola Andina Antofagasta o a José, quien además de trabajar en Coca-Cola Embonor Talca, es bombero en una zona crítica por los incendios forestales.

Este sistema, que funciona de manera continua, además de generar trabajo para miles de familias genera importantes aportes a las economías regionales y a la economía nacional. Por ejemplo, ¿sabías que la Compañía compra anualmente 33 mil toneladas de concentrados de fruta a productores nacionales? ¿O que la participación en el Producto Interno Bruto (PIB) del Sistema Coca-Cola es del 1%, idéntica al de toda la Región de Magallanes?

En sus 77 años de historia en Chile Coca-Cola siempre estuvo cerca de las comunidades locales para contribuir con su desarrollo social. Durante 2017 siguió trabajando activamente junto a Fundación Avina y Jardín Botánico en sus proyectos de preservación de aguas, en los que ha invertido más de 400 millones de pesos en el logro de la meta de devolver al planeta toda el agua utilizada en sus procesos productivos. El año pasado, y como continuación del exitoso programa Emprende Alto, nació Almacenes de Chile, una nueva plataforma online en que los dueños de micro negocios se capacitan y que busca atraer a los más de 100 mil almaceneros que existen en nuestro país.

El 2018 llegó con una poderosa iniciativa, de aplicación local y alcance global: Coca-Cola anunció un plan estratégico, innovador y ambicioso por el que se compromete a recolectar y reciclar, para el año 2030, el equivalente al 100% de los envases puestos en el mercado. Un proyecto que contempla constantes e importantes inversiones para el desarrollo de empaques, su recolección y reciclado.  

Ahora ya sabes que esa Coca-Cola bien helada, tu refrescante pausa en este ardiente verano, es mucho más que eso.