Hace más de una década que nació en Reino Unido una campaña para promover más diversidad de género en cargos altos llamada Club del 30%. La Gerenta de Coca-Cola Chile, Roberta Valenca, pasó a formar parte de esa agrupación nacida hace más de una década, como parte del compromiso global que la Compañía tiene con la incorporación de mujeres en equipos líderes.

Para Coca-Cola la equidad de género es clave; de hecho, la Compañía impulsa a nivel global el desarrollo y la promoción de mujeres en todos los niveles. Y para apostar por una mayor diversidad en los cargos más altos, ahora Coca-Cola Chile -a través de su Gerenta General, Roberta Valenca- forma parte del llamado Club del 30%, agrupación que promueve una participación femenina de al menos treinta por ciento en puestos de liderazgo.

El "Club del 30%" es una campaña global que tuvo su origen hace 11 años en Reino Unido, donde presidentes y CEOs de las empresas listadas en los índices más importantes de la bolsa británica se comprometieron a trabajar por un cambio cultural en torno a la diversidad e inclusión, con foco en aportar a la estrategia de las organizaciones.

Ese modelo se fue expandiendo y hoy el Club está presente en 18 países, cuatro de ellos latinoamericanos: Brasil, Chile, Colombia y México; todos trabajando con un objetivo común, el de lograr un mayor equilibrio de género a nivel de los directorios y las altas gerencias. Así lo explicó a Journey desde Roma, Italia, la chair del Club del 30% Chile y directora de empresa, María Pía Aqueveque.

¿Quiénes son parte del Club del 30% en Chile?

Los presidentes y CEOs de las empresas IGPA, IPSA y multinacionales, que tienen en el Club un espacio estratégico donde intercambiar las mejores prácticas a nivel internacional con miembros en otros capítulos.

¿Por qué el 30% y no otra cifra?

Porque estudios sociológicos indican que cualquier minoría deja de ser tal cuando tiene una representación sobre el 30% y ahí está el valor para una organización.

¿Cuán cerca está Chile de esa meta?

En Chile estamos en una primera etapa: recién trabajando con empresas del indicador IPSA, donde a la fecha hay cerca de un 10% de mujeres en directorios. Y las empresas IPSA son solo treinta.

¿Por qué ponen el foco en incorporar más mujeres?

Para que una empresa sea sostenible y rentable en el tiempo requiere que haya mayor diversidad. Y nos parece relevante comenzar con las mujeres, que representan al 50% de la población. Y el estudio Ranking IMAD 2020 muestra que las empresas que menos han avanzado son las de mayor transacción bursátil en nuestro país.

¿La idea es tener más mujeres en directorios?

No solo se trata de poner más mujeres, el foco es que los directorios tengan una composición más diversa, que les permita comprender el entorno y resolver de manera estratégica, incorporando las visiones de todo el espectro social. Los inversionistas debieran mirar con mejores ojos aquellas empresas que tienen más diversidad.

¿Y se puede avanzar en la meta en tiempos de pandemia?

Hoy es cuando tenemos que tomar definiciones que permitan subsanar la falta de diversidad en el mundo económico y generar oportunidades para que el talento femenino se despliegue. La pandemia es la oportunidad de hacernos cargo del problema y que la diversidad esté en el centro de la agenda de recuperación de la crisis económica y social.

¿Hay áreas donde la inclusión sea más urgente o necesaria?

Sí. Hoy, por ejemplo, vivimos un momento de renacimiento digital, la convergencia de tecnologías está permitiendo crear nuevos modelos de negocios, procesos y nuevas formas de organización económica y social. Y lo ideal es que esa transformación construya una sociedad más diversa y sostenible, por eso requerimos todo el talento diverso disponible para crear estas nuevas reglas que nos gobiernen.

¿Qué implica que la CEO de Coca-Cola Chile sea miembro del Club del 30%?

Multinacionales como Coca-Cola llevan años trabajando con el Club del 30% en otro capítulos, como Estados Unidos. Roberta Valenca es inspiración para muchas mujeres: primero, por llegar al puesto de CEO de una multinacional, a cargo de diversos países; segundo, por toda su trayectoria personal, donde ser de otro país aporta mucho también; y tercero, por el estilo de liderazgo cercano y empático, un ejemplo de que liderazgo y femeneidad pueden convivir. Y ahora, como parte del Club, Roberta se compromete a promover que en Coca-Cola Chile se mantenga al menos un 30% de mujeres en cargos de liderazgo.