En Chile son más de 120.000 los negocios de barrio que trabajan junto al Sistema Coca-Cola: para acompañar a los almaceneros en estos tiempos desafiantes de pandemia, la Compañía junto a Coca-Cola Andina, desarrolló la plataforma “Mi Barrio, Mi Almacén”. Journey conoció a Óscar Fuentes, un almacenero beneficiado por el programa y que hace cinco años decidió dar un cambio en su vida e instalar su propio negocio en Renca.

Entre tanta enredadera, el almacén casi no se advierte desde la calle. Si no fuera por un portón abierto hasta atrás, una máquina de helados y un par de letreros con precios, nadie sospecharía que en ese lugar hay un surtido local de abarrotes. Pero a los vecinos de la Villa Caupolicán, de Renca, les alcanza la discreta fachada; ellos conocen de memoria los horarios del negocio y a su dueño, Óscar Fuentes.

Es la hora del pan de la tarde y dos mujeres conversan mientras hacen fila con distancia social prudente. “Acá las marraquetas se acaban rápido, son ricas”, comenta una de las clientas, mientras tras el mesón, Óscar envuelve -con la rapidez que le ha dado la experiencia- las cecinas para otro comprador. Son cinco años de vida los que tiene el local que nació gracias al ímpetu de su emprendedor.

“Yo trabajaba en una bodega, pero necesitaba hacer un cambio en la vida e independizarme, entonces se me ocurrió la idea del negocio y me lancé. Comenzamos con mi novia en un local pequeñito que de a poco se ha ido agrandando. Hoy el negocio es mi sustento, porque cuido a mi madre y tengo hijos grandes que están estudiando”, explica su fundador.

Atender un local exige diversas habilidades, reconoce Óscar: sociabilidad y empatía con el público, para fidelizarlo y hacerlo sentir bien. “Lo que más disfruto de mi negocio es el contacto con la gente, a veces solo escucharlos, ser su terapeuta incluso. Mi relación con los vecinos es súper amigable, es entretenida y de mucha conversación”.

Óscar ha tomado todas las medidas necesarias para protegerse y proteger a sus clientes de eventuales contagios

Aprendizaje sobre el cuidado

Hasta marzo del 2020, en el negocio de calle Caupolicán todo marchaba en orden: los proveedores atendían sin problemas y los clientes acudían por sus pedidos cotidianos. Pero el confinamiento obligado por el Covid-19 lo alteró todo. “Cuando llegó la pandemia costó un poco al principio, porque la gente tenía miedo de salir; bajaron mucho las ventas, pero la situación ha ido mejorando de nuevo y ha vuelto la confianza”, advierte Óscar.

“Aunque al comienzo fue muy difícil, la gente ya está aprendiendo a cuidarse en pandemia, por lo mismo nosotros pusimos una pantalla protectora para cuidarlos a ellos y a mí. Porque lo que a mí me motiva de estar en el negocio es atender a mis vecinos, tener los productos que ellos necesiten, en las buenas y en las malas; estar de frente a la vida”, comenta el almacenero.

El local de Óscar fue uno de los 69 almacenes de Renca elegidos para sumarse a “Mi Barrio Mi Almacén”, una iniciativa de Coca-Cola Andina y la Municipalidad de Renca que permite que 5.000 familias adquieran alimentos en los comercios barriales. La idea de que el beneficio se pudiera hacer realidad en los almacenes del barrio apuntó no solo a colaborar con las familias sino también a reactivar la economía local. 

“La ayuda ha sido beneficiosa para todos, porque los dineros que se entregan van quedando en la comuna y nos ayudan a mantener nuestros almacenes, no nos deja caer en un abandono por la pandemia”, finaliza Óscar.

En su teléfono, Óscar Fuentes opera la entrega de las cajas virtuales de “Mi Barrio, Mi Almacén”