La enfermera Laura Debesa trabaja en la Unidad de Pacientes Críticos del Hospital San Borja Arriarán. La joven ideó un sistema para recibir y distribuir cartas entre los pacientes hospitalizados, luego de que la pandemia obligara a restringir las visitas. Journey conversó con ella sobre la iniciativa “Te escribo porque…”.

“No sé el motivo por el que estás en el hospital, pero te cuento que no estás solo en tu dolor”. Así comienza una de las miles de cartas con buenos deseos que están recibiendo pacientes hospitalarios de todo Chile. Los mensajes son parte de “Te escribo porque…”, una iniciativa impulsada por la enfermera Laura Debesa, que trabaja en el Hospital Clínico San Borja Arriarán.

“El proyecto nació para acompañar y apoyar a todos los pacientes hospitalizados en tiempos de la pandemia, y también al personal de la salud que vive momentos críticos de sobrecarga laboral”, explica la profesional que se desempeña en la Unidad de Pacientes Críticos Adultos del recinto, donde son atendidas las personas contagiadas de Covid-19.

La idea surgió en marzo pasado, justo en días en que se restringieron las visitas al hospital para evitar la propagación del coronavirus. “Llegué con pena a mi casa y se lo conté a mis hermanas, y una de ellas conocía la iniciativa original en España, entonces escribimos para preguntar si podíamos replicarla en Chile y nos dijeron que sí”, cuenta Laura.

El proyecto en el que se inspiraron las hermanas Debesa se llama “No te conozco, pero aquí estoy”, y fue creado poco tiempo antes por la también enfermera española Pilar González, del Hospital Universitario de La Paz, en Madrid. A la versión local le pusieron “Te escribo porque…” y echaron a correr la voz con los datos del correo electrónico para ver cuántos mensajes llegaban.

El éxito fue rotundo. “Llegaron tantas cartas cuando lanzamos el proyecto que nos dimos cuenta de que teníamos un compromiso a nivel nacional”, explica la enfermera. Por eso, la iniciativa que nació en el San Borja Arriarán se exportó rápido a otros recintos públicos y privados del país, como los hospitales Félix Bulnes, de Coquimbo y de Osorno, entre otros.

Hasta ahora han recibido más de 6.000 cartas. De ese total, 4.000 ya han sido leídas por sus destinatarios, pacientes hospitalizados por distintas enfermedades, no solo Covid-19. Al correo han llegado mensajes de todo el mundo, se apura en señalar Laura: “Recibimos cartas de Honduras, Canadá, Estados Unidos, Noruega, España, Rusia y muchas partes más, lo que es emocionante porque significa que estamos todos conectados”.

Laura Debesa es enfermera de la Unidad de Pacientes Críticos Adultos del Hospital Clínico San Borja Arriarán


Las cartas con mensajes positivos pueden ser enviadas al correo con firma o ser anónimas, y la idea es que estén escritas pensando que su destinatario puede ser cualquier paciente hospitalizado. Una vez que se reciben, las misivas son revisadas por un equipo de voluntarias que traspasan los documentos a formato PDF y son enviadas a los distintos hospitales del país, donde se imprimen.

“Si el paciente está sedado pegamos la carta en la pared de su pieza, porque así cuando despierta del coma la puede leer y saber que hubo gente que lo acompañó. Y cuando les contamos a las familias que estamos leyéndoles cartas a los pacientes, notamos que baja la ansiedad, porque precisamente ellos quisieran acompañar a sus seres queridos y no pueden”, señala la impulsora de la iniciativa.

En el correo teescriboporque@gmail.com se siguen recibiendo mensajes de esperanza para los hospitalizados de todo Chile. “Si te he podido dar un ratito de distracción, alegría o algo bueno, me hace muy feliz. Te mando un abrazo bien apretado y que tengas una pronta recuperación”, concluye una de las cartas que algún paciente recibió de un remitente anónimo.

Para acompañar el trabajo de los profesionales de la salud, Coca-Cola Chile desarrolló un plan de donaciones de productos a la red de salud, incluido el Hospital San Borja Arriarán.