“Justo” es un sistema de pedidos de comida en línea y entrega a domicilio. Su nombre suena menos que el de las famosas aplicaciones de delivery, porque ellos prefieren que el protagonismo se lo lleve el restaurant. Los locales adheridos a “Justo” también forman parte de la plataforma “Juntos en Todas”, de Coca-Cola Andina, que tiene el mismo objetivo: ayudar a su reactivación.

Ya iniciado el desconfinamiento este 2020, Coca-Cola Andina lanzó “Juntos en Todas”, una plataforma que ofrece giftcards con atractivos descuentos para motivar a los clientes a volver a los restaurantes y así potenciar su reactivación. La clave era simple: que locales, proveedores y clientes se unieran ante la adversidad, para salir adelante de manera conjunta. Y el resultado positivo está a la vista.

Todos los restaurantes adheridos a la plataforma han tenido que reinventarse en pandemia, muchos incrementando o directamente creando sus servicios de delivery. Por eso, estos locales también se han unido a “Justo”, un sistema de pedidos en línea y entrega a domicilio que se preocupa porque los restaurantes mejoren sus ventas.

A diferencia del resto de las apps de delivery, “Justo” no es un marketplace, sino que asume la tarea completa: desde la operación de la página web o app del propio negocio, hasta la entrega a la puerta del cliente final. Para ellos lo más importante es la experiencia, que comienza cuando entra la orden y termina después de que el pedido ha sido entregado, al aplicar una encuesta de satisfacción y tener la opinión del cliente.

“La idea es que el restaurant tenga feedback y mejore cada día. Y la gran diferencia entre ‘Justo’ y el resto de las aplicaciones es que nosotros nos ponemos al otro lado de la vereda, estamos detrás del restaurant porque creemos que el protagonista tiene que ser su marca”, explica Rodrigo Segal quien, junto a Nicolás López, fundó “Justo”.

Además de ofrecer una solución integral al desafío del delivery, también entregan asesoría para el desempeño comercial del negocio: “Tenemos una aceleradora que busca acompañarlos para que todas las semanas crezcan un 10% sobre la semana anterior, eso para que el canal directo sea lejos el más grande”.

Rodrigo Segal, uno de los socios fundadores de “Justo”

Servicio en el momento justo

La empresa nació en 2019 como respuesta a un grupo de restaurantes que estaba buscando una solución a una encrucijada: tenían muchas ventas on-line, pero nos les generaban mucho retorno. Querían apostar más bien a un canal directo de ventas, una web donde la experiencia fuera mejor o igual que en las aplicaciones, para así potenciar el negocio. La solución a ese desafío se llamó “Justo”.

“Cuando encontramos el nombre fue muy bonito, porque estábamos buscando una palabra súper profunda y notamos que nos identificaba y lograba proyectar una forma distinta de hacer las cosas, de manera equilibrada y sin exigencias extras de las posiciones dominantes de mercado. Porque lo que buscábamos era dar un servicio a precio justo, en que todos ganaran lo que corresponde”, relata Rodrigo.

A inicios de este año, eran ocho personas las que conformaban la empresa. “Teníamos pocas órdenes al día, pero con un servicio muy bueno. Entonces llegó marzo y se nos multiplicó 15 veces la demanda, tanto de los restaurantes como de las órdenes por día”. Hoy el equipo de “Justo” integra a 140 personas, que tienen presencia en distintos países y siguen potenciándose como un canal de ayuda a los restaurantes.

Al inicio de la pandemia decidieron bajar las tarifas hasta el límite inferior máximo, para armar los canales de ventas de los restaurantes. Por ejemplo, “Justo” cobraba por la instalación de la página web, pero con la crisis lo empezó a hacer a costo cero. “Queríamos ayudar, ya que el e-commerce pasó del ‘ojalá tenerlo’ a ser algo vital, algunos quebraban si no lo tenían. La mayoría de los restaurantes hicieron un buen trabajo y lograron adaptarse; incluso hay algunos que reforzaron tanto el canal de delivery que cuando vuelvan las mesas les va a ir mejor que antes”, agrega Rodrigo Segal.

Un repartidor de “Justo” recibe un pedido del restaurante Uncle Fletch, del barrio Bellavista