¿Por qué los chilenos tomamos más agua envasada que antes? ¿Quiénes la consumen más: hombres o mujeres? ¿Es bueno maridar el agua con comidas? Resolvimos varias de esas dudas con Marcelo Pino, experto catador de agua, la categoría que actualmente más crece entre los bebestibles.

La vida de Marcelo Pino siempre ha estado marcada por el agua. Nació en la ciudad costera de Pichilemu y desde niño su gran pasión fue sortear las olas sobre una tabla de surf. Aunque su primera pulsión fue dedicarse a ese deporte, finalmente optó por estudiar cocina y especializarse como chef y sommelier. 

Dicen quienes lo conocen que su talento es innegable; tanto así que en 2011 y 2014 fue premiado como el Mejor Sommelier de Chile. A inicios de este año Marcelo presentó la nueva edición de uno de sus principales proyectos: la Guía del Agua, una publicación dedicada a difundir la cultura del agua y someter a evaluación las mejores aguas envasadas.

Se nota su pasión cuando le toca catar productos nuevos o explicar la diferencia entre aguas minerales, naturales y purificadas. Ha estudiado como nadie los cambios culturales que impactan en el mercado de las aguas envasadas, que se diversifica y explora segmentos premium.

¿El agua está buscando ser un producto más gourmet?

Mucha gente piensa que cuando un agua envasada es masiva no es buena y eso es un error. El agua viene de una misma fuente y su precio tendrá que ver con cómo yo la visto y la posiciono. En un bidón o en una botella de vidrio, es la misma agua -con la calidad de siempre- pero pensada para mercados distintos.

Pero hoy la tendencia es incluso hacer maridaje con agua. 

Eso se está dando, pero todavía de forma lenta. Igualmente, cada vez es más la gente que come con agua. Para hacer una armonía con la comida, a mí me funciona más un agua con gas que sin gas. De hecho, un plato más intenso lo acompaño con agua de más mineralidad, porque eso te ayuda a limpiar y refrescar el paladar. Y para productos más delicados y magros -como el pescado- busco aguas de mineralidad más baja e incluso sin gas.

¿Por qué la gente está consumiendo hoy más agua que antes?

Porque están cambiando los hábitos de vida y así emergen productos más sanos, naturales y conscientes con el medio ambiente. La gente está haciendo más deporte y por eso también está transitando hacia las aguas. En términos porcentuales, el agua es la categoría de bebestibles que más crece en Chile.

¿Eso significa que se toma cada vez menos agua de la llave?

En Chile la gente todavía toma mucha agua de la llave y sin ningún problema, al menos en la zona centro y sur del país. Eso hace que el consumo de agua embotellada crezca menos que en otros países.

¿Y cómo es la tendencia en el resto del mundo?

Los países europeos siempre han tendido a consumir más agua que nosotros, lo que puede tener que ver con su calidad del agua de la llave. Aunque también hay un componente cultural, porque la gente se sienta a almorzar y cenar con agua, es mucho más consciente de la importancia de lo natural. En Chile recién estamos aprendiendo a tomar agua.

¿Quiénes la consumen más?

La mujer consume más agua que el hombre y los niños van a consumir lo que los adultos les demos. Se bebe mucha más agua sin gas que con gas, aunque antes era al revés porque el agua sin gas se percibía como algo fome, pero eso cambió.

A propósito de la “Guía del Agua 2019” ¿qué categorías son las que más crecen?

Cada año hay aguas nuevas que se van sumando, tanto chilenas como extranjeras. Este año tuvimos un incremento de un 25% de aguas chilenas nuevas, de diferentes orígenes y pensando en diferentes mercados, con productos novedosos como aguas de lluvia y purificadas. 

Y el valor medioambiental se ha vuelto también algo clave.

Exacto. El componente sustentable de las aguas es muy relevante. Tal es el caso de Eco-Flex de Vital u otras aguas que están reutilizando sus botellas. A la industria le corresponde estar repensando los materiales que usará para así hacer sus envases más livianos en plástico o vidrio.