Chile ocupa el lugar 23 del mercado de los edulcorantes en el mundo y el gusto por lo dulce es un sello del país. Así lo expone el nutricionista e investigador Samuel Durán, quien explica por qué somos un país tan bueno para lo dulce y cuál es la tendencia de los endulzantes no calóricos.

En uno de los jardines interiores del campus Los Leones de la Universidad San Sebastián, el nutricionista Samuel Durán se detiene a comprar un café después de almorzar. Recibe el vaso y no duda en usar edulcorante en vez de azúcar. “Donde tú vayas en Chile, siempre habrá disponible un endulzante”, comenta.

El académico, investigador y vicepresidente del Colegio de Nutricionistas se sienta en un escaño después de un día arduo. Comenzó la jornada muy temprano dando una charla en otra universidad y tuvo que volver corriendo a impartir una clase. Pero el día está lejos de terminar para él, porque todavía le quedan varias reuniones. En medio de esa apretada agenda se da un tiempo para conversar con Journey sobre la afición al sabor dulce que tenemos los chilenos y cómo los edulcorantes no calóricos han ido cambiando nuestros hábitos.

¿Por qué nos gusta tanto el sabor dulce?

Cuando el hombre del paleolítico llegó a América descubrió una serie de frutas que no conocía; entonces, su dulzor era el indicador de si eran comestibles o no. La asociación que se hacía era que los sabores dulces se podían comer y los amargos indicaban peligro. A eso hay que sumar que durante la lactancia de un niño también se crea un gusto por lo dulce porque la leche materna es dulce. 

Entonces es algo casi natural al ser humano…

Sí, pero en las sociedades actuales hemos exagerado ese gusto y ese es el problema principal. En Chile, de hecho, tenemos una tendencia todavía más marcada hacia lo dulce.

¿Consumimos más edulcorante que en otros países?

Chile está en el lugar 23 del mercado de los edulcorantes en el mundo y en Latinoamérica lo más probable es que seamos los primeros. Mientras en Buenos Aires uno podría encontrar lugares donde no tengan endulzantes disponibles, acá en Chile todo local siempre tendrá edulcorantes, aunque sea líquidos.

¿Qué opina sobre la reducción de azúcar y sustitución por endulzantes en algunas bebidas?

La bebida tiene que ser dulce; la gente no va a comprar una bebida que no sea dulce porque se consume por placer, por lo tanto, que las bebidas hayan transitado del azúcar al edulcorante me parece una excelente adaptación. Además, se lograron productos súper buenos con el cambio y las bebidas dietéticas en general saben igual que las con azúcar.

¿Cuánto edulcorante es saludable consumir al día?

Existe una Ingesta Diaria Admitida (IDA) que es el máximo de endulzante que puedo consumir sin preocupaciones diariamente. Cada edulcorante tiene un IDA distinto. Es muy difícil -casi imposible- que un adulto llegue a superarla. Podría pasarse alguna vez la IDA puntualmente y no va a pasar nada, incluso podría estar toda la vida consumiendo el IDA y no va a pasar nada.

La tendencia de volver a lo natural ¿también es aplicable a los endulzantes?

Yo estoy de acuerdo con volver a lo natural, pero a las cantidades que comían nuestros abuelos, no a las cantidades “naturales” de hoy. Si hoy sacáramos los endulzantes, la gente no volvería a tomar agua y sólo subiría la ingesta de azúcar. En los ´80 la gente consumía azúcar en cantidades más bajas, menos del 5% de las calorías totales y hoy estamos cercanos al 10%.

¿Sirve tomar bebidas con edulcorantes para bajar de peso?

Para alguien que siempre ha consumido azúcar y necesita bajar de peso, las bebidas con endulzantes son una alternativa. A mí no me gusta tomar agua con las comidas, por ejemplo, tomo Coca-Cola Light al almuerzo o Sprite Zero en la cena, para acompañar mis ensaladas y así darme el gusto de un sabor dulce.