Aunque la fórmula secreta de Coca-Cola descansa en una caja fuerte, la Compañía nunca mantiene en secreto los ingredientes de sus refrescantes bebidas. ¡Descubramos sus aromas!

Por sorprendente que pueda parecer, el ingrediente principal de casi todas tus bebidas es el agua. "Coca-Cola contiene un 90% de agua. Por lo mismo, la calidad de la misma es un foco importante de atención. Esta agua viene de la red de distribución o de nuestras propias fuentes. En ambos casos, la purificamos de acuerdo con estrictos criterios, porque es esencial garantizar que nuestras bebidas tengan el mismo sabor en todo el mundo”, dice Jan Burger, Gerente de Asuntos Científicos y Regulatorios de Coca-Cola.

Ácido fosfórico, el toque picante

"El ácido fosfórico le da a Coca-Cola su frescura y vitalidad y garantiza la baja acidez de nuestras bebidas, conservando la frescura del sabor. Las bebidas proporcionan alrededor del 4% de la dosis diaria de fósforo”, explica Burger.

La Coca-Cola original, por ejemplo, contiene 190 mg de ácido fosfórico por 330 ml, mientras que la concentración es más baja en la versión Light (177 mg). También contienen ácido cítrico, que también está presente en Aquarius, Fanta, Nestea y Sprite .

Dulces sabores

Para darle a las bebidas el sabor dulce ideal, la Compañía utiliza azúcar o edulcorantes. El azúcar es calórico, por lo que, para limitar su consumo, la empresa tiende a favorecer a los edulcorantes en sus bebidas. Éstos tienen un poder endulzante más alto que el azúcar y son más bajos en calorías. 

Ácido carbónico, una sensación chispeante

Sin ácido carbónico no hay Coca-Cola. "Sacude las papilas gustativas y produce ese brillo familiar cuando abres la botella o la lata", dice Jan Burger. 

El ácido carbónico o el dióxido de carbono (CO2) es un gas natural que exhalamos y que las plantas absorben. No tiene olor, color ni posee calorías.