En julio de 1962, Andy Warhol inauguró su primera exposición individual, lo que marcó el estreno del movimiento pop art en California y en la costa oeste de Estados Unidos. A esas alturas, este artista ya llevaba varios años tomando su inspiración de los distintos objetos símbolo del consumismo. Y, entre todos ellos, tenía una musa: la botella de Coca-Cola.

Este envase formó parte de algunas de sus primeras creaciones pop, que le valieron críticas negativas de una comunidad de artistas que acabaría por reconocerlo. Aunque no le faltaba trabajo como publicista, diseñador e ilustrador, Warhol quería entrar a formar parte de ese grupo de “artistas de verdad” que le rechazaba.

Durante los ‘60 empezó con sus primeras pinturas al óleo, dejando un poco de lado las ilustraciones, pero sin abandonar sus modelos preferidos: productos de consumo como Coca-Cola o la lata de sopa Campbell.

En 1975, cuando ya había ganado un lugar protagónico en el mundo artístico, Warhol escribió una curiosa referencia a la naturaleza democrática de Coca-Cola en su libro Mi filosofía de A a B y de B a A: “Lo mejor de este país es que ha creado la tradición de que los consumidores ricos compren básicamente lo mismo que los pobres… Coca-Cola está igual de buena para todos. Liz Taylor lo sabe, el Presidente lo sabe, el vagabundo lo sabe y tú también lo sabes”.

Warhol hizo varias fotos con su Polaroid que le servirían como base.

En primera plana

Las portadas para la revista Time se encuentran entre los diseños más conocidos de Andy Warhol. Durante años, la publicación incluyó en portada trabajos suyos, como las ilustraciones de Michael Jackson en 1984 o Lee Iacocca en 1985. Y fue precisamente ese mismo año, cuando recibió un encargo especial: una portada para celebrar el lanzamiento de New Coke.

La biografía autorizada del artista, escrita por Pat Hacket, incluye una referencia a este controvertido lanzamiento: “Miércoles, 24 de abril de 1985. La gran noticia del día es que Coca-Cola va a modificar su receta. ¿Por qué querrían hacer algo así? No tiene sentido. Podrían haber lanzado un nuevo producto y dejar Coca-Cola tranquila. Es una locura. Todos los programas de TV parecen encantados, están emitiendo cantidad de historias de gente probándola”.

Según los archivos de The Warhol Museum en Pittsburgh, el artista recibió una invitación para probar New Coke en uno de los locales de moda, el Limelight Club, el 20 de agosto de 1985. Además, The Coca-Cola Bottling Company en Nueva York también le envió una caja con seis botellas de vidrio con la nueva fórmula.

Sin embargo, cuando recibió el encargo de Time para crear la portada, Warhol decidió centrarse en el contenido más que en el envase. Así, derramó New Coke sobre un papel, para formar lo que él bautizaría como “Coke spill” (o charco de Coca-Cola).

Boceto de la forma en la que Warhol quería derramar Coca-Cola.

Este “charco” no fue tan aleatorio como pudiera parecer, ya que Andy Warhol había hecho con anterioridad varios bocetos de la silueta que quería crear. Al final, entre las ilustraciones preseleccionadas para la portada, el artista decidió centrarse en una silueta que le permitiera asociar la imagen de la novedad con el concepto atemporal del refresco que apaga la sed.

Una vez que había dado con el efecto buscado, Warhol sacó fotos de la lata y la bebida con su cámara Polaroid y eligió una para el diseño final. Sobre esa instantánea trabajó, añadiéndole diferentes colores en busca de su toque pop, incluyendo rojo, blanco y azul para la lata (en referencia a la bandera de Estados Unidos) y varios tonos de café y rojo para la bebida. Aplicó los colores con un rodillo y para conservar las zonas blancas y el efecto de espacio negativo, utilizó una especie de pegamento que evitaba que la tinta se fijase al papel. Repitió el proceso varias veces, acentuando el gradiente de colores, y, finalmente, delineó la silueta en amarillo para marcar las zonas de contraste.

Sin embargo, la revista nunca llegó a publicar la portada, que estaba planeada para la edición de junio de 1985. El motivo: Coca-Cola anunció la vuelta a la receta clásica a partir del 10 de julio de ese mismo año. Poco después, la revista publicaría una edición especial, con una fotografía de una lata de New Coke con una X en el medio, simbolizando el final de una corta vida.

La técnica utilizada por Warhol fue una complicada sucesión de capas de tinta.