Una botella de Coca-Cola de 1953 sin abrir y una conmemorativa de los 25 años de Disney que le regalaron en 1996, son los primeros artículos que consiguió Richi Meza, Vicepresidente del Club de Coleccionistas de Coca-Cola Chile.

“No decidí ser coleccionista, la pasión simplemente llegó, porque los que seguimos esta marca, no solo disfrutamos de una Coca-Cola, la sentimos, la respiramos… la amamos. Es una colección que llena de orgullo y vale la pena dedicarle una porción de tu vida a ella”, asegura con convicción.

Dedicado a este hobby desde hace más de 20 años, el publicista cuenta hoy con más de mil botellas de vidrio de Coca-Cola todo tipo: regulares, conmemorativas, extranjeras, antiguas, entre muchas otras, que ha conseguido en ferias persas, ventas de garajes, encargos a familiares y amigos que viajan, a través de grupos de Internet y clubes de coleccionistas en otros países.

¿Qué le falta a su colección? Incansablemente busca aquellas muestras de edición limitada en el país, producidas como regalo para alguno de los ejecutivos o miembros de la Compañía, clientes o eventos importantes.

Está seguro de que la oportunidad de intercambio que se produce entre los más de 60 socios y 600 seguidores que tiene el club, le permitirá llegar a obtener esos ejemplares que tanto desea. A través de la página en Facebook los coleccionistas se ponen de acuerdo para visitar exposiciones o reuniones en otros países.

De eso se trata el coleccionismo: de intercambiar experiencias y artículos, y disfrutar a partir de una misma pasión. Es tan amplia la variedad de objetos de la marca, que la mayor parte de quienes forman parte de este club se ha especializado en alguna categoría: botellas, vasos, publicidad antigua, latas, artículos promocionales, destapadores o pins, por nombrar algunos.

De todos modos, Richi Meza asegura que en Chile “falta soltarse un poco más y no limitarse al momento de definirse como coleccionista”, sobre todo si consideramos que la afición por reunir piezas de Coca-Cola es una de las disciplinas más populares del mundo.

Cuando le preguntamos qué artículo le gustaría ver en Chile, comenta: “Aquí no ha llegado una muestra de las latas que se llevaron al espacio en la expedición de Estados Unidos en 1985; eso me encantaría”. Confía en que, a medida que se consolide el coleccionismo en el país, se irán abriendo nuevas oportunidades para traer u obtener objetos curiosos o que sean un verdadero hito en la historia de la marca.

Precisamente para ir avanzando en este camino, los líderes del Club están trabajando para montar el Primer Encuentro Nacional de Coleccionistas de Coca-Cola, que se realizará en abril de 2017. La idea es organizar una espectacular muestra de artículos, tal como se hace en Argentina, Estados Unidos, Europa y Asia, abierta a todos los fanáticos de la marca. “Es una reunión pionera en Chile, muy esperada por coleccionistas de todas las regiones, donde tendrán la oportunidad de exponer parte de su colección, canjear productos, y compartir distintos tipos de experiencias. Será un evento gratuito, que seguro va a entusiasmar a personas de todas las edades que tengan la inquietud de explorar este hermoso pasatiempo”, promete Richi Meza.