Marzo de 2015 será recordado por los habitantes del Norte Grande y Norte Chico del país como uno de los meses más trágicos en su historia. Un inusual temporal de lluvia y viento terminó con inundaciones en distintas zonas de Antofagasta, Atacama y Coquimbo. En medio de este desolador panorama, no sólo familias vieron cómo los aluviones se llevaban sus casas y enseres personales, sino que varios comerciantes perdieron todo o gran parte de lo que habían logrado construir en 30 años.

La infraestructura de la mayor parte de los medianos y pequeños locales comerciales quedó reducida a escombros; otros perdieron mercadería y equipamiento. Con ello, muchas familias de la zona se encontraron, además, con una drástica disminución de lo que, para muchos, era su único sustento.

Frente a esta situación, Coca-Cola Chile y Embotelladora Andina, como parte de su compromiso con la calidad de vida de las comunidades donde están insertas, idearon un plan para colaborar con la reconstrucción y reactivación del comercio en la zona.

Catastro en mano, en septiembre de ese mismo año, anunciaron en Atacama el Plan de Apoyo a Pequeños Comerciantes, para ir en ayuda directa de más de 350 pequeños locatarios y almacenes de barrios y de las comunas de Chañaral, Los Loros, Paipote, Tierra Amarilla, Copiapó, Diego de Almagro, Salado y San Antonio.

Para mitigar el impacto de todo lo que había destruido el agua y el lodo, la empresa entregó quioscos, equipos de frío, refrigeradores y conjuntos de terraza; surtió de productos a todos los locales y activó un plan para arreglar y pintar las fachadas de los negocios.

Con este apoyo, los puntos de venta de las zonas beneficiadas con el plan comenzaron nuevamente a levantarse. A un año de la implementación de este programa de reconstrucción, han registrado un crecimiento económico de 30% por sobre el resto de los comercios de la región. Incluso, algunos locales están comenzando a ampliarse, pasando de quiosco de emergencia a convertirse en un restaurante o un almacén, con lo que han conseguido -en algunos casos- aumentos de venta de hasta un 250% respecto del año anterior.

Este programa de ayuda a los comerciantes es, sin duda, uno de los casos más emblemáticos de apoyo del Sistema Coca-Cola (como se conoce el trabajo conjunto de Coca-Cola Chile con las embotelladoras) a sus vecinos. No sólo por haber jugado un rol importante en la reactivación de una zona afectada por un desastre natural, sino por ser una experiencia inolvidable para quienes trabajan en la Empresa, que pudieron conocer de cerca historias únicas de superación y esfuerzo.

Resultados concretos

Estos son algunos ejemplos del impacto del plan de reconstrucción:

  • Una comerciante de Chañaral recuperó su local de comida rápida.  Su hijo pudo retomar sus estudios superiores. Su venta se ha incrementado 48,7% en los últimos 12 meses.
  • Dos negocios en El Salado volvieron a abrir y sus ventas se han incrementado en un 258% el último año.
  • En Diego de Almagro un restaurante que da trabajo a seis personas acaba de abrir su tercera sucursal. Sus ventas se han incrementado en un 205% en los últimos 12 meses.
 

Cifras destacadas del Plan de Apoyo a Pequeños Comerciantes

Inversión total: 400 millones de pesos

Alcance:  

  • 200 equipos de frío
  • 35 kioscos
  • 220 kit con material de activación
  • 30 letreros
  • 100 conjuntos de terraza
  • 3500 metros de pintura