Dos marcas icónicas que unen a artistas, ilustradores y diseñadores de todo el mundo para celebrar un icono de la cultura pop: la botella contour.

Esta colaboración surgió en honor a la celebración del centenario de la botella Contour y forma parte de una iniciativa llamada #MashupCoke que desafía a artistas de todo el mundo a recrear y re imaginar imágenes de botellas vintage de Coca-Cola e iconografía.

El equipo de Moleskine invitó a los diseñadores del proyecto "Mash-Up" a utilizar una de sus portadas como su lienzo y el resultado fueron cinco representaciones originales de la icónica botella en la parte delantera de este cuaderno legendario.  

El proyecto de papel

"Siempre quisimos trabajar con Moleskine. Por lo mismo, este proyecto se sintió realmente especial, como un hermoso matrimonio para ambas marcas que permitió a los artistas crear momentos”, dice Deklah Polansky, director global de diseño de Coca-Cola.

"Moleskine es un líder en el arte y espacio de papelería. Cuando nos embarcamos en colaboraciones con otra marca es fundamental que ambas se beneficien de la relación. Ellos encarnan la autenticidad, la artesanía y el liderazgo en su categoría. Coca-Cola Mashup es un ejemplo de dos marcas emblemáticas que se unen para ofrecer al consumidor una nueva experiencia", explica Marsha Schroeder, Gerente Global de Licenciamiento de Coca-Cola.

Los seis artistas que crearon estas cubiertas, fueron seleccionados entre cientos de pintores, ilustradores, diseñadores y arquitectos a los que se desafió a elegir una obra de arte vintage y reinterpretarla sobre papel, usando sólo Coca-Cola en rojo, blanco y negro.

Tanto una botella sin abrir de Coca-Cola, como una Moleskine, representan la deliciosa belleza de la posibilidad, de la exploración creativa, de la narración, la oportunidad de personalizar un contenedor para ideas y experiencias. "No ponemos un logo, sino que celebramos la botella, el arte alrededor de ella y la sensibilidad de cada diseñador", señala Polansky.

La inspiración del artista

Uno de los creadores fue el inglés Chris Weston, quien explica que para su portada se inspiró en la belleza del proceso del embotellado, que representó de una manera abstracta, usando simples líneas y apilando botellas presentadas como recortes de cartón de forma roja con contornos blancos. "La obra de arte es sobre la escala, sobre los múltiplos, sobre la democracia de la botella de Coca-Cola. No es un trofeo singular. Son las millones de botellas de Coca-Cola", dice.

Después de revisar un gran número de presentaciones, Moleskine eligió las interpretaciones de la botella de contorno de estos artistas:

  • El diseñador estadounidense David Schwen, quien creó una representación fotográfica de botellas que parecen estar húmedas con pintura roja fresca de Coca-Cola.
  • Un equipo de la agencia publicitaria Ogilvy & Mather Paris, cuyo bosquejo a mano alzada hizo que cada botella fuera única y da la idea de una reunión entre diferentes personas, celebrándose a todas en vez de a uno.
  • Hitomi Watanabe e Iku Oyamada de HI (NY) Design, no eligieron una de las imágenes de la Coca-Cola, sino que las eligieron a todas reuniéndolas en una especie de mandala de pequeñas ilustraciones.
  • El diseñador interno Matt Allen, que incorporó el uso más audaz del negro en el set con grandes cuellos de botella.
  •  Tom Farrell, otro talento residente de Coca-Cola representó un conjunto nostálgico e irresistible: la botella simplemente se abre, fuera del centro contra el fondo rojo limpio.