Los programas de concursos son un clásico en la televisión. Y en Estados Unidos el más popular, sin duda, es Jeopardy!, un juego con preguntas sobre temas como historia, idiomas, literatura, cultura popular, ciencias y deportes y que lleva 33 temporadas al aire, desde que se emitió por primera vez, el 30 de marzo de 1964.

Durante el show, uno de los tres concursantes elige uno de los paneles del tablero del juego que, al ser descubierto, revela una pista en forma de respuesta, a la que los concursantes deben dar su respuesta en forma de una pregunta.

¿Qué tiene esto que ver con Coca-Cola?: Que a lo largo de toda la historia del programa, la Compañía ha sido presentada en el concurso en más de 200 ocasiones. “Tratamos de presentar pistas que son frescas e interesantes, pero también material familiar y accesible a nuestra audiencia. Coca-Cola es parte del tejido de la vida americana en su cultura, así que es natural que se presente en muchas pistas y en varios temas”, explica Billy Wisse, escritor jefe del programa.

Las pistas de Coca-Cola que se han presentado a lo largo de los años, han recorrido gran parte de su historia, desde referencias de la cultura pop y la publicidad clásica, hasta los hitos empresariales y el liderazgo.

“Coca-Cola es una marca de la que todo el mundo se siente parte, por lo que naturalmente funciona en un juego como Jeopardy! Además, ofrece posibilidades interminables para pistas”, dice el archivista retirado de la Compañía, Phil Mooney. Incluso él mismo apareció en el programa a fines de los ’80, en una categoría llamada ‘Gracias, chicos’, donde reconocían a personas que habían ayudado con la investigación. En su caso, la pista decía: "Phil Mooney narra la historia de esta compañía de refrescos" y la respuesta valía 400 dólares para el concursante.

Los dueños del juego

A comienzos de la década de los 80, durante algunos años, y a través de la propiedad de Columbia Pictures, Coca-Cola también fue dueña de Jeopardy!

“La televisión fue una unidad muy rentable para nosotros. Incluso, hubo un año en que los programas La Rueda de la Fortuna y Jeopardy! fueron el segundo ingreso más rentable de la Compañía, aparte de la marca Coca-Cola”, dice Peter Sealey, un veterano ejecutivo que fue contratado para dirigir el marketing y la distribución de Columbia Pictures.

Pero el negocio de las películas era menos seguro. De las aproximadamente 20 películas que se lanzaron anualmente durante la era Coca-Cola, sólo un puñado resultó con ganancias. Ejemplo de esto es la película Ishtar, de 1987, protagonizada por Warren Beatty y Dustin Hoffman, que perdió más de 40 millones de dólares. Afortunadamente, los éxitos cubrieron a los lanzamientos menos afortunados.

La compañía vendió Columbia Pictures a Sony en 1989, en un acuerdo que significó más de 500 millones de dólares en ganancias para Coca-Cola. “El modelo de Hollywood era muy diferente a lo que estábamos acostumbrados. Era un negocio mucho más riesgoso y, con el paso del tiempo, la compañía se volvió más adversa al riesgo”, aclara Mooney.