En una vereda de Renca está tendida una manta cubierta por zapatos, zapatillas y ropa. Al fondo, una señora sostiene bolsas plásticas, en lo que parece ser un típico pasaje de Santiago. Unas cuadras más allá, un señor pedalea con fuerza su triciclo.

Todas estas historias pueden verse en las imágenes con las cuales la Embotelladora Coca-Cola Andina conmemoró el Día Mundial del Reciclador a través del trabajo de su Club de Fotografía. Sus miembros, que trabajan en la Embotelladora, presentaron una exposición de fotos de recicladores que circulan por las calles de Renca recogiendo cartones, envases PET y todo aquello que les permita sostener su pequeño, pero trascendental negocio. Recicladores, autoridades y expositores se reunieron en esta celebración.

“En la comuna tenemos un gran problema con los residuos. En ese sentido, es destacable el aporte de los recicladores. Hasta el momento lo han hecho sin el apoyo del municipio, así que esperamos ponernos al día. Reciclar no pasa por un tema económico, sino por la disposición de las autoridades y los líderes comunales. Renca es una comuna que, comparada con otras de mayores ingresos, tiene más desafíos. Justamente acá es donde tenemos que redoblar los esfuerzos para poder, por ejemplo, reciclar”, explicó el Alcalde de la comuna, Claudio Castro, en su intervención durante la muestra.

De la calle al negocio

Un hombre de chaqueta roja, sin mangas, con franjas reflectantes y la palabra “reciclador” destacada en la espalda es uno de los primeros en llegar a la conmemoración. Jimmy Muñoz tiene 37 años. Lo acompañan su hijo y su esposa Ximena, con quien comenzó a recoger y reciclar papel y cartón de la calle hace varios años: “con el tiempo nos fuimos haciendo clientes, como empresas y edificios. Aunque todavía, de vez en cuando, recogemos en la calle”, dijo.

A diferencia de la mayoría de sus colegas, que no cuentan con estudios formales, Jimmy terminó el colegio e ingresó a la universidad para ser publicista. Trabajó para costear su carrera, pero no logró titularse. Desde hace 10 años recicla “por necesidad”. Hasta hoy lo frustra no haber podido sacar adelante sus estudios, aunque asegura que los conocimientos que adquirió “se ocupan al momento de hacer negocios y estudiar el mercado”. 

En Chile sólo se recicla el 10 por ciento de los residuos, una cifra muy baja en comparación con países europeos (Austria y Alemania poseen una tasa de reciclaje del 60 por ciento). Por eso Muñoz asegura que “nuestro país está en pañales. La idea es poder lograr no tan solo que los recicladores hagan los retiros y los procesen, sino que la comunidad tome conciencia. En Chile falta educación ambiental”, sentenció.

Kilos de cartón, toneladas de cariño

Tiene sus propias “caseritas” de la feria, además de contar con exclusividad para ingresar a un condominio. La llaman para pasarle ropa en buen estado y la saludan cariñosamente en la calle cada vez que la ven. Soledad Espinoza, de 45 años, es mamá soltera de cuatro niños y creció en el mundo del reciclaje junto a su papá, quien fue huesero toda su vida (en una época en que se recogían huesos de vacas o caballos para venderlos, por ejemplo, para cocinar).

Ella recicla latas de aluminio, cartón, papel y hasta zapatos. Le encanta instalarse en la feria y recibir a sus clientas. Y aunque a veces no le compren nada, un saludo y un beso significan más que una moneda, porque en esta labor conoce infinitas historias, comparte experiencias y se ríe… mucho.

“El tema de los residuos refleja las profundas inequidades sociales y ambientales que tiene Chile. Lamentablemente todavía hay miles de personas viviendo en vertederos, en condiciones de salubridad precarias. Por eso, es destacable la labor que realizan los recicladores de base, porque son ellos los primeros en la cadena de comercialización y recuperación de material y constituyen un paso más para disminuir el 90% de los residuos que van a los rellenos sanitarios”, explicó Jorge Canals, Seremi del Medio Ambiente, en su intervención frente al público.

Para Jimmy, Soledad y los cientos de recicladores que recorren Renca y todo Santiago, es un orgullo que se conmemore su día. Saben que son un aporte en el cuidado del medioambiente al contribuir en la disminución de residuos. Por eso, y tal como repitieron varias veces durante la ceremonia, sólo queda agradecerles por ayudarnos a limpiar el mundo.