Aunque parezca increíble, existen 663 millones de personas que no tienen acceso al agua potable en sus casas. Esta verdadera crisis sanitaria, llevó a la Asamblea General de las Naciones Unidas a instaurar, en 1993, el Día Mundial del Agua, como una forma de iniciar una mayor promoción de la gestión sustentable de estos recursos.

Este año, el tema fue el Agua Residual y cómo reducirla y reutilizarla.

Las aguas residuales se refieren a aquellas que ya fueron utilizadas para algún propósito, lo que significa que ya no son frescas y potables. Desafortunadamente, la mayoría de las aguas residuales retornan al sistema sin ser adecuadamente tratadas o reutilizadas, lo que puede significar que potencialmente liberen productos químicos u otros materiales al ambiente.

El cuidado del agua es un tema fundamental en los esfuerzos de sustentabilidad de Coca-Cola, cuya meta es reponer la totalidad del agua que utiliza en sus procesos de fabricación a nivel mundial para el 2020 (meta que ya cumplió el año pasado), además de mejorar la eficiencia en sus operaciones en un 25% para el mismo año.

Una parte importante de su estrategia de administración, consiste en reutilizar las aguas residuales o tratarlas con seguridad antes de devolverlas a la cuenca. Para eso, se han introducido sistemas que permiten recolectar las aguas residuales para limpiar pisos, camiones e, incluso, para regar el pasto de sus instalaciones. Las aguas que no puedan reutilizarse son tratadas adecuadamente y luego liberadas.

La Compañía también ha encontrado maneras creativas de fomentar la conservación del agua, mediante la redefinición de los componentes de su proceso de fabricación. Por ejemplo, en varios lugares se han asociado con organizaciones de conservación de cuencas hidrográficas, municipalidades, universidades y grupos comunitarios para convertir bidones de jarabe en barriles de lluvia, que permiten ahorrar dinero en la cuenta de fin de mes.