Cada día hay más conciencia de lo que significa reciclar. Cada vez nos hace más ruido botar directamente a la basura una lata o una botella de bebida y el reciclaje se asoma como la mejor alternativa para intentar darle nuevos aires a nuestro planeta.

En ese contexto, la nueva economía de los plásticos, aquella que propone un rediseño en los envases que incluya más innovación, cobra fuerza.

Existen siete tipos diferentes de plásticos. Si queremos reciclar de manera correcta hay que entender algunos datos básicos para facilitar la labor de los recicladores de base: es clave que todos los envases a reciclar estén limpios de residuos orgánicos, no todo el plástico se recicla de la misma manera y existen algunas categorías que directamente no son reciclables en el mercado chileno hoy. Por lo mismo, es fundamental tomar real conciencia de los materiales, sus usos y dificultades a la hora de terminar su vida útil, para realizar decisiones de compra sustentables y medioambientalmente responsables.

PET (Polietileno tereftalato)

Es aquel que podemos encontrar en envases de alimentos y bebidas. Ligero, barato y completamente reciclable. Es importante saber que, a pesar de que muchas veces están fabricados en PET, las botellas de aceite no pueden reciclarse por la dificultad que implica su limpieza.

PEAD (Polietileno de alta densidad)

Es uno de los materiales más usados en la industria y se utiliza principalmente en bolsas plásticas, en algunos envases de alimentos y artículos para el hogar. Se recicla de diversas formas, como en tubos, botellas, muebles de jardín, entre otros.

PVC (Policloruro de vinilo)

Tiene mucha resistencia y se utiliza en botellas de detergente, aceite y mangueras, tubos de drenaje, forros para cables. Lo que se recicla se hace más bien a nivel industrial, pero el proceso es tan contaminante que es mejor no hacerlo.

PEBD (Polietileno de baja densidad)

Es fuerte, flexible y transparente se utiliza en algunas botellas más flexibles, como las de crema o jabón y en bolsas como la de la basura, comida congelada o el pan. Se puede reciclar para usarse en nuevos envases o tuberías.

PP (Polipropileno)

Permite contener líquidos y alimentos calientes. Se utiliza en la fabricación de envases médicos, yogures, tapas, contenedores de cocina y vasos. Se recicla en cables de batería, escobas, cepillos, cubetas de hielo o bandejas.

PS (Poliestireno)

Se utiliza principalmente en platos y cubiertos desechables, envases de huevos y de carne, potes de yogurt, helado o margarina, cajas de CD o de medicamentos. Pueden reciclarse sólo si no tienen restos de comida y, en el caso de los envases de yogurt, las etiquetas que tienen pegadas inviabilizan el proceso.

Otros plásticos

En esta categoría se incluyen muchas mezclas de plástico que se logran reciclar en muy baja escala debido a la alta variabilidad que presentan. Los ejemplos más típicos –y no reciclables– son tubos de pasta de dientes o envases de embutidos, cuyo consumo es mejor desincentivar.

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Si quieres conocer más sobre la labor de los recicladores urbanos, lee esta nota.