Para nadie es un misterio que la sustentabilidad es el camino para lograr un mejor futuro social, ambiental y económico. Pero para que un negocio sea sustentable, es importante que la comunidad en que este se inserta también lo sea.

Coca-Cola lo sabe y, por lo mismo, se preocupa de diseñar envases sustentables y desarrollar nuevas tecnologías para aligerarlos, reciclarlos y reutilizarlos, así implementar tecnologías de refrigeración amigables con el medio ambiente.

Es así como se han logrado importantes avances en la reducción de la huella de carbono, a partir del desarrollo de innovadoras tecnologías de refrigeración, con millones de aparatos que operan con tecnologías ambientalmente amigables, como la utilización de CO2 como refrigerante natural, que permite reducir en un 99% las emisiones directas de gases de efecto invernadero. 


Esta tecnología se utiliza en los nuevos equipos, pero también puede integrarse a los que ya se encuentran operativos. Esta acción permitió que, sólo en un año, se ahorrarán más de 65 millones de Kwh, equivalentes a la energía consumida por más de cuatro mil hogares en un año. 

Más que frío

Un refrigerador puede hacer más que enfriar. En muchos países del mundo la electricidad es un servicio limitado y, para mitigar ese problema, en muchos lugares Coca-Cola  ha desarrollado coolers que funcionan con energía solar, lo que no sólo permite mantener a la temperatura adecuada las diferentes bebidas, sino también a recargar baterías de dispositivos electrónicos fundamentales en la vida cotidiana como teléfonos y linternas.

Los logros de la compañía en el tema de refrigeración se complementan con su más reciente objetivo fijado: reducir su huella de carbono en un 25% para el 2020. Como parte de esta meta trabajan para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a través de toda la cadena de valor, haciendo reducciones globales en los procesos de fabricación, la flota de distribución, los equipos de refrigeración, los envases y el abastecimiento de ingredientes.