Todo partió hace diez años. La idea era crear conciencia respecto de la necesidad de un desarrollo sustentable y de que el cambio climático era una realidad que se acercaba a pasos agigantados.

Las primeras conversaciones surgieron en Sidney, Australia: la convocatoria era a un apagón global, cortar las luces durante una hora en defensa del medio ambiente. Nadie, ni siquiera el más optimista de sus organizadores, imaginó la repercusión que esta iniciativa tendría.

Este es un repaso cronológico del impresionante recorrido de La Hora del Planeta, que ha pasado de celebrarse en una sola ciudad a más de siete mil, en sólo una década:

2007: El comienzo

En 2004, el equipo de WWF Australia le pidió a la agencia de publicidad Leo Burnett que ideara una acción para involucrar a los australianos en la lucha contra el cambio climático y las emisiones contaminantes.  

Finalmente, la idea que prosperó fue la de hacer un llamado a hogares, empresas e instituciones para que apagaran la luz y aparatos eléctricos durante una hora, como un gesto simbólico de su compromiso con un futuro más brillante para la humanidad.

El 31 de marzo de 2007, 2,2 millones de habitantes de Sidney bajaron sus interruptores y se quedaron a oscuras durante 60 minutos. El ahorro de energía en la ciudad durante ese tiempo se estimó entre el 2,1% y el 10,2%. Así nació La Hora del Planeta.

2008: El ejemplo

El que 2,2 millones de personas apagaran sus luces al mismo tiempo no pasó desapercibido. Al contrario, acaparó muchas miradas y, al año siguiente, sirvió como ejemplo. En 2008, 34 países y 371 ciudades se sumaron a la iniciativa. La llama había prendido y La Hora del Planeta empezaba a hacerse un nombre fuera de Australia.

2009: Fenómeno global

En 2009, la campaña se extendió aún más, llegando a 88 países y cuatro mil ciudades, convirtiéndose en una movilización en defensa del medio ambiente de alcance mundial. Incluso se oscureció la sede de la ONU en Nueva York.

2010: Apagones emblemáticos

Este año se agregaron a la iniciativa 128 países. Pero no sólo eso; en los principales edificios de cada ciudad –como la Torre Eiffel en París, el Palacio de Buckingham en Londres, el Empire State en Nueva York, la Sagrada Familia en Barcelona y el Cristo Redentor en Río de Janeiro– también apagaron sus luces. También se quedaron sin luz oficinas y plantas de Coca-Cola en todo el mundo, en una clara muestra de apoyo a la campaña.

2011: Las más grandes

En 2011, 135 países y cuatro mil quinientas ciudades se sumaron a esta celebración, que contó con el respaldo de todos los países del G-20 y de ocho de las diez ciudades más pobladas del mundo. Canadá y España fueron, respectivamente, los dos países con mayor participación a nivel mundial.

2012: El día importa

La Hora del Planeta, que en 2012 llegó a 152 países, siempre se celebra a finales de marzo, por la cercanía del equinoccio de primavera en el hemisferio norte y el de otoño en el sur, lo que asegura que, a la hora designada, sea de noche en todos los países.

2013: Más sensibilidad

En 2013, al mismo tiempo que 157 países apagaban sus luces, cientos de personas se congregaban junto a los jardines de la plaza de Oriente de Madrid, frente al Palacio Real, para un baile masivo en penumbra al ritmo del conocido tema Without you de David Guetta. Después del apagón, se formó un panda gigante, símbolo de WWF y del respeto por el medio ambiente, que se encendió con energía limpia generada por el pedaleo en bicicleta de los mismos ciudadanos.

Lo cierto es que, más allá del apagón colectivo y de los numerosos actos de sensibilización, La Hora del Planeta es mucho más que un acto aislados, sino que sirve como plataforma para poner en marcha otros proyectos medioambientales de resultados más tangibles, como la creación del bosque Hora del Planeta de 2.700 hectáreas en Uganda, la plantación de 17 millones de árboles en Kazajistán o la implementación de un programa de educación ambiental en 15 mil escuelas de India.

2014: Desde el espacio

La celebración, además de ser una cita en la agenda mundial, fue visible desde la Estación Espacial Internacional: los tripulantes del módulo espacial pudieron fotografiar la Tierra como prueba gráfica del momento en que ciudades enteras se apagaban.

2015: La mayor acción ambiental

En 2015 la Hora del Planeta se convirtió, según WWF, en el mayor movimiento mundial de base por el medio ambiente, con la participación de más de siete mil ciudades de 172 países y territorios, 10.400 monumentos apagados en todo el globo y unos setenta mil eventos celebrados en la calle.

2016: Batalla en la red

Además de 179 países y más de siete mil ciudades apagadas durante 60 minutos, el hashtag #laHoradelPlaneta fue utilizado más de 2.500 millones de veces en los meses previos al evento.