Reutilizar es una de las premisas de la economía circular. Y una demostración de que es posible darle una nueva vida a casi todo es la que han llevado a cabo River Network y Coca-Cola en Estados Unidos, donde han desarrollado talleres para enseñar a convertir bidones de jarabe en útiles barriles para recolectar agua lluvia.

El agua de lluvia que cae sobre el techo de una casa puede jugar un papel importante en la protección de ríos y arroyos. Así lo creen en esta ONG que apoya la restauración de cuencas a lo largo de ese país y que lidera desde hace nueve años el Programa Nacional de Barriles de Lluvia en más de 40 localidades norteamericanas.

La idea de este programa es proveer una manera fácil para que la gente reduzca el consumo de agua y pueda usar aquella que recogen en uso no bebestible para el hogar. Para eso, Coca-Cola dona sus tambores de jarabe usados para que sean re-convertidos y re-usados.

Los barriles captan el agua que normalmente cae al suelo y escurre en la tierra. Son fáciles de construir, instalar, mantener y pueden ayudar a conservar agua y, con eso, disminuir la cuenta a fin de mes. Por ejemplo, una vez que se ha acumulado suficiente cantidad, puedan usarse para regar todo el jardín de una propiedad.

"Los barriles de lluvia son una manera tangible y efectiva de inspirar cambios para preservar nuestros recursos hídricos. Trabajando con nuestros socios locales, podemos alentar a las comunidades a ahorrar agua gota a gota, barril por barril, y reponer una cantidad significativa a la naturaleza", explica John Radtke, director de Recursos Hídricos de Coca-Cola Norteamérica.

Aunque su aporte parezca menos, lo cierto es que los barriles de lluvia pueden tener un impacto sustancial en la conservación del agua. Según la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU (EPA), un barril de lluvia de 200 litros puede llegar a ahorrar cinco mil litros de agua al año. Esto, porque según la organización American Rivers, el 40% del agua utilizada por los hogares es en usos exteriores. Y eso no es todo: 25 milímetros de lluvia en un techo de cerca de 100 metros cuadrados, que es el promedio en una casa de tamaño medio, puede llegar a producir más de dos mil litros de agua.

Esta iniciativa -apoyada por Coca-Cola que, desde 2008 ha donado más de 84 mil bidones-, es parte de la campaña “Reduce tu huella de agua”, que busca enseñarles a las personas de dónde proviene el agua que utilizan y qué pueden hacer para ayudar a proteger esas fuentes en el futuro. “Los peligros ambientales causados ​​por la falta de infraestructura de agua, la contaminación y el cambio climático afectan de manera muy fuerte a las comunidades de bajos ingresos. Nuestra idea es involucrarlos a ellos a mejorar sus ambientes, su salud y su calidad de vida a través de este y otros programas”, explica Alice Srinivasan, directora de Community Network de River Network.