La protección del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático son objetivos que sólo es posible alcanzar si todos remamos en el mismo sentido. Por lo mismo, Coca-Cola trabaja cada día para minimizar su huella ambiental y llegar al 2020 como una Compañía completamente comprometida con el planeta. Para eso, se ha establecido una estrategia global que incluye acciones en cuatro pilares:

Agua

El objetivo es minimizar el impacto sobre el agua y compensar el uso que se hace de este elemento, contribuyendo a la conservación de ecosistemas naturales.

En este ámbito, el compromiso es doble. Por un lado, proteger las fuentes de agua evaluando su vulnerabilidad y mejorar la eficiencia en el uso del agua en un 25% con respecto a 2010; y por el otro, devolver a la naturaleza el 100% del agua contenida en sus productos, algo que se ha logrado a nivel global en 2015.

Clima

El objetivo es contribuir al esfuerzo global para luchar contra el cambio climático. Al 2020, la empresa reducirá un 30% del consumo de energía y un 25% las emisiones de CO2.

Envases

En este ámbito, la meta se articula en dos ejes: utilizar envases más respetuosos con el medio ambiente y reducir la generación de residuos en las operaciones.

Agricultura sostenible

Coca-Cola quiere extender la responsabilidad ambiental a sus proveedores agrícolas y su cadena de suministro. Por ello, se establecieron requisitos ambientales para asegurar que el 100% de sus ingredientes provengan de agricultura sostenible. Además, se incentivará la innovación en materia ambiental.