Magallanes es una región única y llena de particularidades. Una de ellas es la existencia de su propia bebida, única y exclusiva para el fin del mundo: Cantarina.

Desde un desayuno típico hasta su propia bandera, así de potente es la identidad de los magallánicos. Gracias a distintos elementos que los hacen únicos en el país, los habitantes de la zona austral de Chile se caracterizan no tan sólo por vivir en un incomparable entorno natural, sino también por contar con particulares íconos y tradiciones.

A pesar del clima frío y del viento -que muchas veces supera los 100 km/hr-, según la encuesta CASEN realizada durante 2016, la Región de Magallanes y la Antártica Chilena es la más feliz del país.

Más allá de esta característica singular, los habitantes de la zona se esfuerzan y enorgullecen por mantener un sello inconfundible que los vincula a su territorio y se transmite tanto a los turistas nacionales como a los internacionales.

Cantarina, ícono del fin del mundo

Desde hace 41 años los magallánicos cuentan con una bebida especialmente elaborada para ellos. Se trata de la deliciosa Cantarina, cuya producción se lleva a cabo solamente en la planta principal de Coca-Cola en Punta Arenas, y se distribuye exclusivamente en las regiones de Aysén y Magallanes.

Pero Cantarina no siempre fue la que es hoy. En un comienzo era una agua-soda, que con los años incorporó colores y sabores para satisfacer los gustos de los magallánicos.

A partir de los ’80, los hábitos de consumo impulsaron la diversificación de las opciones de la bebida, que hoy también está disponible en sabores frambuesa y papaya  piña, limón y guinda. Todas en versión de bajas calorías.

Si estás de paseo disfrutando de la belleza de la zona austral del país, no dejes de probar Cantarina, la bebida del fin del mundo.

Desayuno de campeones

Si piensas que los tres sándwiches de huevos fritos con tomate, queso y un sinfín de otros ingredientes que el súper nadador olímpico Michael Phelps se prepara en las mañanas son un verdadero “desayuno de campeones”, seguramente no conoces el menú matinal del Kiosko Roca. Este emblemático local, que nació en 1932 en Punta Arenas, fue elegido hace cuatro años como la “Mejor Picada de Chile” por votación ciudadana a lo largo del país. ¿El motivo? Su tradicional receta estrella: choripanes acompañados de leche con plátano.

No se trata del clásico choripán típico de Fiestas Patrias, sino de una hallulla rellena de pasta de chorizo ahumado con mayonesa que llega a la mesa acompañado de un vaso de batido lácteo, para energizar el día de los comensales.

Sin duda, este sabroso combo magallánico es el verdadero desayuno de campeones para los habitantes de la capital regional, y un must para quienes llegan desde fuera a conocer la belleza de sus paisajes y su gente.

La máxima representación de identidad

Si bien varios sectores de Chile tienen bandera propia, pocas se ven tan frecuentemente estampadas en mochilas, flameando en un partido de fútbol, en conciertos e incluso en el Congreso como el pabellón de la XII Región.

En las seis cumbres doradas de su diseño, se refleja la estepa de la zona, mientras que el azul representa el cielo y el blanco, la nieve. Las cinco estrellas, en tanto, conforman la Cruz del Sur, haciendo referencia a la posición austral del territorio.

Un beso antes de partir

Los que han ido a Punta Arenas y sueñan con regresar, no pueden dejar de besar el pie del indio patagón, ubicada en la Plaza Muñoz Gamero, junto a la estatua de Hernando de Magallanes.

Cuenta la leyenda que un navegante español vio este monumento y quiso tatuarse la figura del indígena. Antes de zarpar, y con el tatuaje en su pecho, volvió a visitar la plaza para pedirle al guerrero de acero que lo acompañara en su viaje, y le trajera buena suerte y éxito. Para que los buenos augurios se cumplieran, el español besó el pie del indio. Meses después, regresó a tierras patagónicas con increíbles historias de lo bien que le había ido. Desde entonces, tocar el pie o darle un beso al dedo gordo de la estatua es la cábala perfecta para volver a esta hermosa ciudad.

Los números de Cantarina

  • Volumen anual: 2.5 millones de litros (440 mil cajas)
  • Representa el 10% del volumen de la planta de Punta Arenas (que abastece las regiones XI y XII)                       
  • Tiene cinco sabores: guinda, frambuesa, papaya, limón y piña. Todos son sin azúcar y bajos en calorías.
  • Los sabores que más se venden son papaya y frambuesa (esta última, representa el 75% de la venta de Cantarina)                       
  • Está disponible en tres tamaños: 500ml, 1.5 lt y 2.25 lts