En Chile, año a año, 7,000 toneladas de vidrio y más de 2,500 toneladas de plástico retornable provenientes de envases devueltos por nuestros consumidores y clientes son retirados de los puntos de venta para su reciclaje. Esto es posible porque, actualmente, más del 50% de los productos Coca-Cola que se compran en el mercado vienen en envases retornables. 

Justamente de eso trata el proceso de “retornabilidad”: Coca-Cola selecciona las botellas en buen estado, luego se lavan y finalmente se acondicionan para que puedan ser reutilizadas con el mismo tipo de bebida, agua o jugo en las embotelladoras. Esta acción puede repetirse en múltiples ocasiones, siempre dependiendo del desgaste del envase o su scuffing (esos “rasguños” entre grisáceos y blancos que aparecen en las botellas que reflejan su uso constante).  

El vidrio, junto al Polietileno Tereftalato -más conocido como PET- son los materiales con que se fabrican los envases retornables de Coca-Cola. El retornable es más sólido, mientras el desechable es más blando, pero ambos son igualmente reciclables.

Si bien el uso constante de un mismo envase es lo que define a la “retornabilidad”, llega un momento en que los envases de PET no se pueden seguir usando para almacenar alimentos. Cuando esto ocurre, son retirados del mercado y separados en las plantas de distribución del Sistema Coca-Cola. De esta manera, terminan su ciclo en la industria de las bebidas, pero comienzan uno nuevo, al ser reciclados por otras empresas para fabricar envases de otros productos. 

De hecho, en Chile y otros países, existen empresas que se dedican a la producción de diferentes productos con PET reciclado, de manera que la vida útil de este material es muy extensa. 

El énfasis y la promoción que hace Coca-Cola de los envases retornables es una acción más dentro de la política de sustentabilidad ambiental que rige a la Compañía en todos los países en los que está presente. En Chile, la empresa impulsa programas como Aprendamos a Reciclar, el Punto Limpio Móvil, la red de puntos de reciclaje y la "Eco Hare", una casa 100% sustentable en Isla de Pascua.

Acerca del PET y sus derivados

El petróleo es pieza clave para la fabricación del PET. Las materias primas derivadas de dicha sustancia son muy útiles para las funciones de un envase ya que, además de ser resistentes a los químicos y al desgaste, resultan estables y extremadamente duras.  

Las 3 R ambientales de Coca-Cola:

Reducir: Coca-Cola diseña más botellas con menos materias primas. Es decir, al reutilizarse, evita la fabricación de nuevos envases. 

Reutilizar: los envases retornables se usan en innumerables oportunidades, así las personas ahorran dinero gracias a que prefieren  un material que es 100% renovable y 100% retornable.

Reciclar: las botellas se fabrican a partir de material reciclado. Cada año, se recupera para reciclaje el 28% del PET utilizado en los envases, lo que equivale a 10 mil toneladas.

En la siguiente infografía puedes ver cuáles son las etapas por las que debe pasar un envase retornable: