En el verano de 1980, un gerente de planificación de Coca-Cola, Jack Carew, fue elegido para dirigir un proyecto que había venido filtrándose en la compañía desde hacía dos décadas, pero que no había llegado a buen término: lanzar una versión de "dieta" de Coca-Cola.

Hasta ese momento, la respuesta a extender la marca Coca-Cola había sido negativa. Pero los tiempos habían cambiado. Los consumidores de gaseosas se sentían atraídos por las bebidas bajas en calorías o sin ellas. Eso, sumado a que la compañía en Estados Unidos estaba luchando después de años de inflación y un aumento de costos, lo que causaba deficiencias.

Los miembros del equipo de Diet Coke bajo la marquesina de Radio City Music Hall antes de la filmación del comercial para la TV con que debutó la marca.

"Necesitábamos una gran idea para salir de una de las décadas más difíciles que hemos visto alguna vez", explica Carew.

La bebida Diet Coke se fijó como una prioridad. El proyecto era ultra secreto: sólo unos cuantos ejecutivos de alto nivel sabían y los miembros del equipo tenían que estar de acuerdo con la asignación antes de conocer los detalles.

"Fue una operación empresarial secreta en el sentido más puro," dice Jerry Bell, quien trabajó con Carew en el Departamento de Planificación. "Recuerdo haber recibido esta extraña llamada telefónica de Jack... y no pude decir que no."

A las pocas semanas, presentaron un estudio preliminar al Presidente de Coca-Cola en Estados Unidos, Brian Dyson, a Roberto Goizueta -quien había sido elegido Presidente y CEO sólo unos meses antes-, al Presidente, Don Keough, y al Director de Marketing, Ike Herbert.

Sin riesgo no hay recompensa

Goizueta dio luz verde al proyecto Diet Coke, que pasó rápidamente de la planificación a la ejecución. "Esta fue una decisión difícil porque había dos grandes riesgos", dice Carew. "TAB era la bebida lucrativa en ese momento, por lo que si Diet Coke resultaba una decepción, el futuro de la compañía se complicaría seriamente. En segundo lugar, si los líderes le decían no a Diet Coke, entonces probablemente perderíamos el puesto que ocupábamos entre las bebidas cola”.

A pesar de la preocupación de que Diet Coke podría canibalizar TAB, que era la marca número uno de bebidas gaseosas de dieta en Estados Unidos en ese momento, y deteriorar la salud de la marca Coca-Cola a largo plazo, el equipo de investigación concluyó justo lo contrario.

En ese entonces, las bebidas cola representaban el 60% de todas las ventas de bebidas gaseosas en Estados Unidos, pero las opciones dietéticas estaban creciendo tres veces más rápido que el resto de la categoría. Diet Coke era visto como el producto correcto para el momento adecuado.

"Dijimos que Diet Coke aumentaría más el valor de la marca Coca-Cola, porque obtendríamos volumen de la competencia versus la franquicia Coca-Cola", señala Pat Garner, quien se unió al equipo de Diet Coke con 10 años de experiencia en la embotelladora y en el área de marketing. "Y estábamos en lo cierto."

¿Qué hay en un nombre?

El equipo debatía sobre si adoptar el prefijo "dieta", que era la etiqueta que Nielsen le había dado a esta categoría relativamente nueva, pues el término se utilizaba en los nombres de dos de sus tres mejores marcas. "Sin Azúcar" era una alternativa, pero muchos lo vieron como una ofensa al ingrediente principal de Coca-Cola. Y "Light" ya había sido tomado por una marca de la competencia.

Diet Coke era la articulación más directa de la promesa de la marca. "Nos pareció que era la respuesta lógica," dijo John Farrell, quien se unió al equipo proveniente de Finanzas Corporativas. "La equidad del nombre de Coca-Cola prometía entregar sabor, y 'dieta' te decía que no tenía azúcar o calorías."

Durante muchos años, la marca se escribió y comercializó como diet Coke - con"d" minúscula- para reforzar el posicionamiento del producto. Los abogados de marcas registradas de Coca-Cola no permitieron el uso de la "D" mayúscula. El razonamiento fue que la palabra dieta con en capitulares era un sustantivo, y su uso cambiaba el nombre de la marca registrada. En cambio, el uso de la minúscula lo transformaba en un adjetivo y, por lo tanto, no alteraba la base legal de la marca.

Un plan productivo

En la medida que el posicionamiento comenzó a articularse, Farrell construía un modelo financiero para demostrar el vínculo entre las actividades de marketing de la marca y los ingresos del embotellador. El plan motivó al sistema y convirtió a los embotelladores en entusiastas absolutos de Diet Coke."El modelo de John nos hizo muy creíbles", dijo Carew. "Presentaríamos nuestro plan de marketing a un embotellador, y luego él explicaría cómo pagarla."

"La economía de Diet Coke era increíblemente sencilla pues no tenía nada de azúcar. Cuando quitas el segundo elemento de más alto costo después de las latas de aluminio, puedes hacer que los números adopten una tendencia bastante buena ", explica Farrel.

‘Just for the Taste of it’ (‘Sólo por su sabor’)

El diseño inicial de la lata incluía letras rojas sobre un fondo blanco con finas rayas diagonales.

El diseño inicial de la lata incluía letras rojas sobre un fondo blanco con finas rayas diagonales.

"La posicionamos como un refresco de gran sabor con una sola caloría, en lugar de una bebida de dieta de gran sabor. Pensamos que esto ampliaría su atractivo como la primera bebida gaseosa dietética en enfatizar el verdadero placer y el buen gusto, no sólo como parte de una dieta, explica Norcia".

Según Farrell, el slogan "Just for the Taste of it", "comunicaba todo lo que uno necesita saber sobre el producto físico”. Esta visión llevó al equipo a decidir desde la gráfica de los empaques, a la comercialización en tiendas, y las vallas publicitarias. "Se convirtió en nuestro lema", dice Garner.

El rostro de la marca

Durante meses, Diet Coke existió solamente en el papel, pero las muestras de los gráficos iniciales de los empaques le dieron a la marca una identidad visual. El equipo construyó un pasillo improvisado de abarrotes en una planta de jarabe abandonada, ubicada junto a la sede central de la Compañía para ver cómo se verían los diseños en el estante junto a otras marcas. "En ese momento, todo se volvió muy real", explica Bell. El diseño ganador incluía letras rojas en sobre un fondo blanco con finas rayas diagonales que revelaban el aluminio plateado brillante.

El consumidor 

El núcleo demográfico de Diet Coke era la generación de baby boomers, con 20 años más y diez kilos de sobrepeso. "Conocíamos profundamente a nuestro consumidor objetivo y el problema del peso en Estados Unidos", dice Carew. "Todo esto se sumó a la impresión total de una mejor experiencia en el segmento de los productos dietéticos que el consumidor había estado recibiendo."

"Le preguntamos a la gente qué celebridades pensaban que beberían la bebida y respondieron con nombres de estrellas de cine muy masculinos. Eso nos dio el entusiasmo y la confirmación de ir tras los hombres", recuerda Norcia.

¿Apresurarse o esperar?

Los investigadores habían estado trabajando durante más de dos años para formular un nuevo refresco bajo en calorías que fuera digno de compartir el nombre de Coca-Cola. Mientras extensas pruebas de sabor que se realizaron entre los consumidores revelaron que Diet Coke era la bebida favorita por sobre la competencia, ambas estaban endulzadas con el único edulcorante no calórico aprobado en ese momento: la sacarina.

Se necesitaba estar un paso adelante jugando con su sabor, la fuerza del nombre Coca-Cola y un profundo conocimiento de la psicología social del consumidor meta a través del empaque y la publicidad. Y el equipo regulatorio previó que la FDA aprobaría el Aspartame en 1985. Varios ejecutivos querían aprovechar la ola de la industria esperando hasta que un edulcorante estándar estuviera disponible para lanzar Diet Coke."Nuestro argumento  para los que querían esperar era hacer la diferencia o sucumbir”, aclara Carew.

Para el debut de la marca, se seleccionaron seis mercados líderes: Nueva York, Jacksonville (Florida), San Diego, Minneapolis, Denver y Baltimore. "Al lanzar lentamente, teníamos la esperanza de provocar un poco de competencia amistosa entre los mercados", explica Carew. 

Un evento de primera

El 8 de julio de 1982, Coca-Cola llevó a cabo una conferencia de prensa en la ciudad de Nueva York. Los reporteros llenaron el Hotel Hyatt, donde Dyson anunció que el lanzamiento más importante de un nuevo producto en los 96 años de historia de la Compañía Coca-Cola estaría disponible en la Gran Manzana en cuestión de días.

Una semana más tarde, antes de que se entregara la primera caja, 75 por ciento de la población del área sabía de la inminente llegada de Diet Coke. Este conocimiento, impulsado por el creciente entusiasmo del embotellador, le dio a la marca una gran ventaja.

El eslogan que acompañó el lanzamiento de Diet Coke comunicaba 'todo lo que uno necesita saber sobre el producto’, y se convirtió en el lema del equipo.




El eslogan que acompañó el lanzamiento comunicaba todo lo que uno necesita saber sobre el producto, y se convirtió en el lema del equipo.

Una mañana Carew llegó a la oficina, luego de enterarse de la noticia de que la princesa Diana había dado a luz a al Príncipe William. Después de darle vueltas a la idea con el equipo, llamó a Norcia y le preguntó si se podría posicionar a Diet Coke como heredero al trono de Coca-Cola. Tenían el comercial que querían.

El anuncio fue filmado el 29 de julio de 1982 en el Radio City Music Hall de Nueva York, después de un evento de gala para los embotelladores y clientes clave. La producción llevaba la mística de los Premios de la Academia con el nombre de la marca en las luces de la marquesina, imágenes de las famosas Rockettes cantando en el escenario y la voz en off: "Damas y caballeros, bienvenidos al estreno mundial de una nueva y grandiosa bebida gaseosa llamada Diet Coke".

Dejando huella

Meses más tarde, Nielsen informó sobre la primera participación de mercado de Diet Coke en Denver. Carew anotó los datos y se dirigió al auditorio de la compañía donde Dyson se encontraba reunido con los embotelladores. "Crucé el escenario y le entregué el trozo de papel", recuerda Carew. "Todos en la sala celebraban... aplausos, silbidos, abrazos, bravos".

La noticia encendió un fusible. ¿Quién iba a vencer a Denver? Nadie lo hizo, sino que se dieron una serie de lanzamientos únicos por parte de los embotelladores, con bombos y platillos.

"El éxito del lanzamiento mostró la grandeza de todo el sistema Coca-Cola", dijo Carew. "Nuestros embotelladores verdaderamente entendieron lo que se necesita para hacer que un lanzamiento de producto sea un éxito. Gran parte de lo que hizo Diet Coke fue estimular y motivar al sistema embotellador...lo cual se remonta al modelo de John".

A finales de 1983, Diet Coke era la bebida gaseosa de dieta número uno en Estados Unidos, y la principal marca de refrescos entre las mujeres. A finales de 1984, Diet Coke desplazó a 7UP como el refresco Nº 3 en Estados Unidos, después de Coca-Cola y Pepsi,  posición que mantuvo hasta fines de 2010, cuando superó a Pepsi. A finales de la década de los  años 80, Advertising Age nombró a Diet Coke como la Marca de la Década.

"Ser la bebida de dieta número uno fue un hit automático", dijo Garner. "Eso fue sólo un primer paso para nosotros. Nuestra aspiración nunca estuvo lejos de ser uno de las bebidas más vendidas en el mundo”.

Dejando huella

A finales de 1983, Diet Coke era la bebida gaseosa de dieta número uno en Estados Unidos y la principal marca de refrescos entre las mujeres. A finales de 1984, desplazó a 7UP como el refresco n°3 en Estados Unidos, después de Coca-Cola y Pepsi, posición que mantuvo hasta fines de 2010, cuando llegó al segundo lugar. A finales de la década de los ‘80, Advertising Age nombró a Diet Coke como la Marca de la Década.