La velocidad de cambio es tan rápida que los mismos principios de la ley de Moore (que asegura que cada dos años se duplica el número de transistores en un procesador) se están quedando cortos. No hace mucho tiempo las realidades digital, virtual y aumentada eran términos del futuro. Hoy son parte de nuestra vida cotidiana. Eso, sin sumar la robótica, la inteligencia artificial, la inteligencia aumentada y los vehículos autónomos.

La tecnología exponencial está impulsando muchos cambios y avances en la sociedad, que están alterando las reglas y regulaciones. El área de progreso tecnológico que involucra más a Coca-Cola es la continua aparición de pagos móviles: tanto el comercio electrónico o e-commerce (consumo futuro), como las transacciones sin dinero en efectivo (consumo inmediato).

Según McKinsey and Company, más de mil millones de personas en los mercados emergentes y en desarrollo tienen teléfonos celulares, pero no poseen acceso a cuentas bancarias, ni pueden permitirse tener una. 

Este año, se espera que la región de Asia Pacífico supere a Norteamérica como el mayor mercado del mundo en cuanto a las ventas de comercio electrónico. Se estima que en Vietnam, las transacciones sin dinero en efectivo se duplicarán a $ 1,3 mil millones, y que en la India crecerán un 35%. Además, se espera que el mercado de comercio electrónico en China crezca en un 65 por ciento.

Durante muchos años, África ha encabezado el segmento de los pagos sin efectivo debido a la falta de una infraestructura financiera. Ellos los han adoptado rápidamente y estamos viendo las mismas tendencias en otros continentes. Cuando se trata de pagos móviles, el este continúa abriendo el camino al oeste.

Con su alcance y recursos, Coca-Cola podría convertirse en el catalizador mundial de pagos móviles y de la tecnología de retención de esta clase de consumidores.

Por sí solo, nadie puede darle forma a la evolución de las tecnologías de comercio móvil, estrategias de e-marketing y sus regulaciones. Coca-Cola tiene las relaciones con los bancos, operadores móviles y compañías de tecnología a nivel mundial. A través de sus grupos de interés, puede ayudar a desarrollar un ecosistema de comercio móvil para eliminar la fricción de tener que llevar dinero en efectivo y usar un teléfono en una mano y sostener una Coca-Cola en la otra.

Con el fin de seguir siendo relevante para la próxima generación de consumidores, es importante descifrar el código a través de la combinación única de innovación local, tecnología comprobada y mucho riesgo calculado.

La solución está en la creación de una plataforma ampliamente aceptada y segura, que se regule y mantenga constantemente para los mercados diversos y divergentes. La navegación debe tener muchas dimensiones sociales. En ciertos mercados, la simplicidad es la respuesta, y en otros, prevalecen la sofisticación y la emoción. Se debe estimular el deseo de regresar, brindar capacidades de juego y experiencias positivas.

En varios mercados, se han construido modelos de negocio de pago sin efectivo para ayudar a servir a los clientes. A medida que este modelo sigue evolucionando, también hay nuevas barreras, porque los bancos tratan de proteger su base de operación y regulaciones gubernamentales poco exigentes que estaban rezagadas, ahora están cobrando vida. 

Este año, diariamente el mundo disfrutará 2 mil millones de porciones de productos Coca-Cola, y los consumidores pagarán $ 2 mil millones a través de sus dispositivos móviles. Muy pronto se sumarán dos mil millones más y así seguirán aumentando exponencialmente las transacciones móviles. Esa es la huella tecnológica actual y del futuro. La clave está en saber anticiparse.