Sustentabilidad, innovación, ahorro, mejora en la calidad de vida de los trabajadores y economía circular. Todos estos conceptos están asociados a uno de los proyectos más emblemáticos de Coca-Cola Andina: la fabricación de cajas plásticas para envases retornables, pensadas tanto para el almacenamiento como para su transporte.

La idea central de este proceso de innovación, es cerrar el ciclo de vida de estas jabas y así evitar generar algún residuo; cada vez que una de ellas cumple su vida útil, es devuelta al proveedor, quien reutiliza el mismo material para fabricar cajas nuevas

¿Por qué hacerlo? Porque, después de los retornables, estas cestas representan el segundo envase más importante para Coca-Cola Andina. Y con el foco puesto en el uso eficiente y medido de los recursos, la empresa decidió que había que optimizar su fabricación.

El proyecto, que comenzó su planificación en 2014, apuntó a tres objetivos concretos: aumentar el porcentaje de material reciclado,  disminuir el peso que debían manipular los trabajadores y bajar los costos de las cajas. El desafío era conseguir todo esto manteniendo las características de calidad, resistencia y vida útil de las cajas originales, estimado entre siete y diez años.

Tras cinco meses de trabajo en conjunto con el proveedor (Comberplast), y a partir de las pruebas técnicas correspondientes y las mejores prácticas de The Coca-Cola Company en el mundo, se llegó al producto final: cajas más livianas -porque están hechas con menos plástico- y fabricadas con un 100% de material reciclado.

El balance de este proyecto, que ya está implementado completamente en Chile, es positivo en todos los aspectos: se utiliza menos plástico, se bajan las emisiones de carbono (sólo en su primer año de funcionamiento esta rebaja fue de 337 toneladas), no se generan residuos, se disminuye el peso transportado por los operadores y se genera un ahorro en materiales, estimado a la fecha en 380 millones de pesos. Para una inversión inicial de 24,5 millones, los resultados saltan a la vista.

Según Paula Castillo, Sub Gerente de Abastecimiento de Coca-Cola Andina, “la sustentabilidad e innovación son pilares críticos dentro de nuestra estrategia y motor de desarrollo de nuestro negocio. Creemos en el uso eficiente y medido de los recursos y estamos convencidos de que el desarrollo sustentable del negocio se logra de la mano con el cuidado del medio ambiente y la protección de las comunidades cercanas”.

Dado el éxito que ha tenido la implementación de esta iniciativa, se está evaluando replicar proyectos similares en las operaciones de la Compañía en Argentina y Brasil. Porque las buenas ideas, siempre hay que compartirlas.