No maneja un auto último modelo ni viste atuendos extravagantes. Unos jeans y un suéter gris son más que suficiente para que enfrente cómodo las tareas del día, que le demandan largos traslados desde un lado al otro de la ciudad. Vive en La Florida, entrena en Maipú y estudia Ingeniería Comercial en la Casona de Las Condes.

Las 24 horas del día parecieran no ser suficientes para el taekwondista chileno que estuvo en las Olimpíadas de Río de Janeiro 2016, transformándose  en el tercer chileno en lograrlo desde que esta disciplina se convirtiera en deporte olímpico.

Amor a primera patada

Lo intentó con el fútbol y el vóleibol, pero fue el taller de taekwondo que ofrecía su colegio el que lo conquistó, cuando sólo cursaba Segundo Básico. De a poco fue aumentando los días de práctica y su capacidad de concentración. “El taekwondo te centra y te enseña a ser disciplinado, gracias a los valores que entregan las artes marciales. Para mí es el deporte más bonito e importante”, cuenta con orgullo. Dentro de los valores que se aprenden al practicarlo, Morales rescata la cortesía, el orden, la determinación y la perseverancia, porque “hay más fracasos que triunfos; y frente a cada caída, hay que volver a levantarse”.

Un niño-adulto

En marzo de este año, en México, Ignacio clasificó para estar presente en Río 2016. A su juicio, ese día se reflejó todo el periodo previo de concentración, lo que indudablemente valió la pena, aunque reconoce que entrenar tres veces al día y estar lejos de la familia es fuerte y complicado: “Si no te gusta el tema, se sufre”. Esos sacrificios cobran especial sentido al clasificar, un minuto que describe como único, donde “todos los buenos y malos momentos pasan por la cabeza. Es satisfacción plena, una sensación exquisita”. Hablar con Ignacio es dialogar con un niño-adulto. Su voz dulce y tranquila engaña al verlo alto y corpulento. Al escucharlo explayarse sobre el deporte que ama, su vida personal y sus desafíos, inmediatamente contagia con su entusiasmo. Constantemente recalca lo importante que ha sido su familia y lo agradecido que está por lo que le ha tocado vivir. Porque más allá de lo deportivo, “los Juegos Olímpicos son la máxima expresión de un encuentro cultural. ¡El olimpismo es muy lindo! Entrega demasiadas virtudes y experiencias de vida. Eso, sin duda, engrandece”.

Educación y deporte, la mezcla perfecta

Con una infancia llena de buenos recuerdos, el seleccionado nacional dice que hoy sus padres lo apoyan ciento por ciento en el taekwondo, “pero al comienzo se preocuparon porque lo prioricé antes que a los estudios. A medida que fui mejorando y al ver los resultados, me soltaron. Hay un tema social también, porque si eres deportista pero no tienes una profesión, te miran mal”, reflexiona. La familia siempre le inculcó que estudiar era lo más importante y en sólo dos años de Ingeniería Comercial, ya tiene claro que su sueño es tener su propio negocio: “Quiero tener un gimnasio de taekwondo o algún centro de salud. Pero no quiero ser el profesor, lo quiero administrar. Y no quiero tener sólo una, sino muchas sedes”, cuenta entusiasmado.

Fama fugaz

Durante los Juegos Olímpicos lo vimos en los diarios, la televisión y en las redes sociales, donde rápidamente se hizo popular. Para él, fueron cinco minutos de fama. “Cuando los juegos se acaban, con ellos se va la popularidad. Y se vuelven a acordar de ti en cuatro años más”. Sin embargo, a pesar de lo fugaces que fueron las luces y las cámaras, “se siente bien cuando sabes llevarlo. Me gustó que los niños me reconocieran. Ser un ejemplo es algo muy lindo y no me podía mostrar de cualquier manera. Si voy a ser un ejemplo, quiero ser uno bueno”, afirma. 

Ignacio es uno de los rostros respaldados por Powerade. Y es que con tanto entrenamiento, la hidratación es fundamental. Gracias a esta bebida isotónica, Ignacio recupera los cuatro minerales que pierde al sudar: sodio, potasio, magnesio y calcio, elementos esenciales para un óptimo rendimiento físico. Así, con el respaldo de la bebida isotónica, el olímpico se transforma en un verdadero “Héroe de Sangre Azul”. 

(Fuente: Canal Youtube poweradecl)