Sarah Traverso es la Directora del Grupo de Producciones Multimedia y Operaciones de Agencia en Coca-Cola y su trabajo consiste en trabajar coordinadamente con los equipos de marketing y de marca para crear cosas divertidas, relevantes y provocadoras.

Durante más de 130 años, esta Compañía ha sido sinónimo de publicidad exitosa. Y en ese tiempo ha utilizado personajes icónicos, desde Norman Rockwell a LeBron James, para ayudar a difundir su mensaje de unidad y, quizás sin proponérselo, ayudar a definir la cultura pop americana. Y aún más importante, siempre ha estado dispuesta a asumir riesgos.

Para el Super Bowl de 2014, por ejemplo, It's Beautiful contó con un grupo diverso de ciudadanos cantando "America the Beautiful" en varios idiomas. Y siempre ha marcado tendencia al hablar sobre la importancia de la diversidad y la unidad. “Yo diría que hoy somos el líder publicitario debido a nuestra voluntad de defender lo que es correcto”, afirma Sarah.

El 25 de marzo de este año, Sarah tuvo la oportunidad de trabajar en el comercial más icónico de Coca-Cola: el clásico de 1971 Hilltop. Filmado en Italia, el anuncio celebra la diversidad de culturas de todo el mundo, mostrando a la gente que se reúne para cantar una canción de unidad. Era tan popular que su banda sonora, I’d Like to Teach the World to Sing, se convirtió en un éxito. El material original en el que se filmó el anuncio se encuentra en la Biblioteca del Congreso, lugar que atesora la cultura estadounidense. 

¿Qué se estaba haciendo con las imágenes originales, casi 45 años después? “Técnicamente hablando, estábamos remasterizando la película para un mayor tamaño de televisión y corrigiendo los colores. En términos sencillos, eso significa preservar una joya icónica para una nueva generación”, explica.

Dicha labor fue tomada como un honor. “Si bien el color de las imágenes pudo haber necesitado una cierta actualización, me maravillé por la forma en que este anuncio continuó resonando en mí y el mundo alrededor mío. Me acordé lo adelantado que era para la época… y todavía lo es”, dice Sarah.

Hace cuarenta y cinco años, Coca-Cola pidió al mundo que se reunieran en una colina en Italia. Hoy, mientras está sentada en una habitación oscura puliendo esta joya, Sarah se acuerda de la increíble historia publicitaria de la Compañía. “Me siento inspirada por mis antepasados. Fue un día iluminador para mí, y me siento humilde por el pequeño papel que puedo desempeñar en todo. Ojalá pudiera compartir este momento con algunos de los creativos originales”.