Las últimas notas de la obertura se desvanecen. El público espera expectante. ¡Finalmente, la hora de la función! El elenco baila en el escenario a medida que una gran orquesta lanza el número de apertura. Pronto, la audiencia cautivada mueve los pies al ritmo de melodías como "Packaging and Pricing", "That Big Bottling Plant up in the Sky" y "Keep Things Jumping at the Point of Sale".

Sí, estas eran verdaderas canciones de espectáculos, pero no fueron pensadas para que las escucharan en Broadway, sino que eran presentadas en algunos de los asombrosos “musicales de industria” creados para las reuniones de ventas de Coca-Cola y sus convenciones.

 Packaging and pricing is the answer!

It's the bottler's surest aid... absolutely!

Packaging and pricing, packaging and pricing!

The best tool of our trade!                                                             

(1961)

A partir de la década del ‘50, las corporaciones norteamericanas recurrieron al teatro musical para motivar y capacitar a vendedores, gerentes, distribuidores y otros miembros que se reunieran en eventos de la empresa. Obviamente que en esos encuentros existían discursos, pero nada como un musical hecho a la medida y que podía transformarse en una poderosa forma de encender a un equipo de trabajo. Canciones atractivas, bromas internas, coreografías y una historia que se hacía cargo de los problemas y las satisfacciones del trabajo. Todo, junto a la verdadera emoción de Broadway.

My kind of bottling plant I hope I live to see!

And don't have to wait till the pearly gate opens up for me!

When there'll be ol' St. Peter with my franchise and a key,

Sayin' "Here's where all good bottlers go! It's heavenly!"                  

(1979)

Casi todas las industrias se incorporaron a este tipo de musicales: automóviles, petróleo, seguros, servicios públicos, electrodomésticos, tractores y tiendas minoristas, entre otras. Como era de esperar, no todos eran buenos, porque no es tan fácil escribir un musical realmente entretenido, por ejemplo, acerca de los altibajos en la venta de rodamientos o camisas.

Sin embargo, muchos de estos espectáculos fueron sorprendentemente grandes. Las grandes corporaciones tenían el dinero para gastar en talento de primera línea y escritores, compositores y artistas constantemente se cruzaban de un lado a otro entre el brillante y público mundo de Broadway y el nuevo mundo de la industria.

Say you've got a good location, everything's okay,

Til one day without a warning, competition comes your way!

Aren't you glad you built up service, checked on their supply,

Picked the perfect combination that they want to buy?

And that takes understanding, understanding,

In the market Coke supplies!

Once you have that understanding,

You will prove that you can move every bit of merchandise!    

(1966)

Aunque miles de musicales industriales se organizaron durante esta edad de oro, la mayoría de ellos no se conservaron. Sin embargo, una pequeña minoría viven a través de discos de recuerdos que fueron entregados a los asistentes. Estos son algunos de los excepcionales musicales de las convenciones de Coca-Cola, que fueron preservados en vinilo:

"The Grip of Leadership", de 1961, fue el extravagante homenaje al aniversario número 75 de los embotelladores de Coca-Cola. Con música y letras de Wilson Stone, un espectáculo impresionante con una extraordinaria orquesta y letras llenas de patriotismo de temas de la Compañía y estrategia de negocios.

"A Step Ahead", fue el show de la convención de 1966, con músicas y letras escritas nuevamente por Wilson Stone. Otro espectáculo maravilloso con una orquesta y elenco fuerte, canciones sobre los desafíos y triunfos de los vendedores de la Compañía.

Otro buen ejemplo es el concierto de Coca-Cola en 1979 en San Francisco, que fue titulado "The Great Get Together". Los escritores Hal Hackady y Larry Grossman escribieron un montón de canciones que celebraban la herencia de la Compañía y "That Big Bottling Plant Up In The Sky", que predijo una vida futura ocupada, pero libre de problemas para los embotelladores.

Seguramente hubo varios musicales más que nunca llegaron a ser registrados, pero que han sobrevivido lo suficiente para que muchos coleccionistas tengan claro que los musicales industriales de Coca-Cola eran "¡The Real Thing!".