Al pensar en la ciudad de Arica, en la frontera norte del país, inmediatamente se la asocia al característico Morro, lugar donde flamea una gigantesca bandera chilena. Pero al caminar por sus calles llama la atención que en cada esquina hay alguna referencia a Coca-Cola: carteles, almacenes rojos o carritos de sándwiches con el logo de la marca. La planta que la embotelladora Coca-Cola Embonor tiene en esa ciudad es la encargada no solo de abastecer sus miles de negocios con sabrosas y refrescantes bebidas, sino también de marcar presencia.

En 1986 sus asociados se plantearon un gran desafío: darle a Arica una nueva característica por la que fuera reconocida y que tuviera relación con la Compañía. Así nació el cartel de Coca-Cola más grande del mundo, tal como lo certifica el libro de récord Guinness. “La idea original era que cuando pasaran los aviones los pasajeros lo pudieran ver desde el cielo”, cuenta José Iribarren, Gerente de Mercado de Embonor Arica. El cartel, que mide 120 x 50 metros y está ubicado en la Quebrada de Acha, está construido con 70.000 envases de vidrio. “Originalmente fueron botellas de 750 cc y, tras algunos cambios, terminamos usando las de un litro, actualmente en el mercado”, aclara.

Ubicado en la Quebrada de Acha, es un punto turístico de la ciudad.

El ejecutivo destaca, además, que todos los envases que se han utilizado en este hito son descartes por fallas de uso (fisuras o vidrios picados) por lo que el cartel está hecho con material 100% reciclado.

Flashback

Francisco Bilbao con Avenida Argentina. Planta Embonor. Nueve de la mañana del 1° de mayo de 1986. Los asociados salen de sus oficinas vestidos con polera roja y jeans y se suben a los buses que la Compañía dispuso para dirigirse a la Quebrada de Acha. El día anterior, un equipo ya había estado allí para dibujar un croquis con las frases “Coca-Cola” y “100 años”, en alusión al aniversario de la bebida. Una vez en el lugar, unas 150 personas se encargan de rellenar, con botellas enterradas y presionadas unas con otras, cada una de las letras. El trabajo en equipo es fundamental: cada área se hace cargo de una letra. Ventas, producción, administración y patio se concentran en su misión. Cuando un equipo termina, ayuda al otro.

El cartel más grande de Coca-Cola, fue hecho con botellas.

La actividad duró toda la mañana y para concluirla, los participantes se fueron a almorzar. Durante varios años, y para cada aniversario, todos se juntarían en el mismo cerro a celebrar.

Transcurridos 25 años de esta hazaña, el cartel necesitaba renovarse. En 2011 fue necesario cambiar el año aniversario pintado en el anunció debía ser “125” Aprovechando los envases existentes y sumando algunos nuevos se realizó nuevamente la actividad con exactamente la misma dinámica. El encargado de poner la última botella ese día fue el operador Miguel Fuentes Martínez, hijo de Miguel Fuentes Zagal, quien trabajaba en la misma posición y había hecho lo mismo hace un cuarto de siglo.

El cartel fue modificado al cumplirse 125 años de la Compañía.

Jessica Rojas, secretaria de Gerencia, fue una de las afortunadas participantes de ambos hitos. “Yo ingresé en 1985 y un año después se instaló el logo. Participar de eso fue inolvidable, algo que uno lleva en el corazón. Volver 25 años después me llenó de satisfacción y orgullo, por todo lo que significa trabajar en la planta de Coca-Cola”, recuerda.

Para Coca-Cola Embonor, y para todo Arica, es un orgullo saber que el cartel más grande del mundo de la Compañía está en esa ciudad, listo para ser visitado por todos quienes quieran conocer otra de las grandes atracciones turísticas de la Región de Parinacota.