Todo partió con una noticia publicada en 5NewsOnline, un portal de noticias de Arkansas, que mostraba la historia de un hombre de 97 años que trabajó por ocho décadas para un socio embotellador de Coca-Cola. Rápidamente esta información se viralizó y empezó a llamar la atención alrededor del mundo.

Fred Kirkpatrick, o el Mister K como él prefiere que lo llamen, hoy es curador y archivista del museo de Coca-Cola Bottling Company en Fort Smith, Arkansas. Pero su trabajo ahí comenzó en 1938, un año antes de que se creara el área de archivos de la Compañía.

Su primer trabajo en la embotelladora fue como empleado administrativo y, después de tres años y medio en el Ejército durante la Segunda Guerra Mundial, regresó para convertirse en jefe de sección. Después fue jefe de producción y supervisor de operaciones. Cuando llegó a su edad de jubilación, Mister K siguió trabajando en la planta, pero esta vez con el objetivo de crear un museo dentro de sus instalaciones.

La dedicación del señor Kirkpatrick por la Compañía queda en evidencia en la forma en que va usando sus propios artículos de colección para ir contando cronológicamente la historia de Coca-Cola, especialmente aquella ligada con Fort Smith.

Esa planta comenzó a embotellar bebidas en 1903 y siempre ha estado ligada a la familia Meeks. Roger Meeks, quien representa a la quinta generación de la familia que dirige el negocio, relata que hace poco, Mister K se tomó una foto con su hijo Steven, sólo para registrar que había trabajado con las seis generaciones de la familia. “Estamos orgullosos de haber contado con su sabiduría a lo largo de todos estos años”, dijo Roger. 

Fred Kirkpatrick tiene uno de las colecciones más completas de chapitas conmemorativas de Coca-Cola que existen. “Cada cinco años le concedían una chapa con una silueta de una botella de Coca-Cola que conmemoraba sus años de servicio. Su set terminó con una chapa de su aniversario 50, el mayor número disponible. Para su aniversario número 60, los Meeks elaboraron una botella de Coca-Cola de edición limitada conmemorativa para honrarlo, que además tenía la firma de Mister K”, explica Ted Ryan, Director de Comunicaciones Patrimoniales de Coca-Cola y quien viajó especialmente a Fort Smith para conocer a este personaje.

Y este viaje no fue en vano. Ya que además de la experiencia y la historia, Ryan regresó a Atlanta con una de esas chapas para agregarlas a la colección. “Ya estamos trabajando en lo que queremos darle para celebrar su 80 aniversario”, adelantó.