Es la más pequeña del país, pero posee un fuerte compromiso con sus consumidores y con su capacidad logística es capaz de llegar a los lugares más extremos con tal de asegurarles el acceso a todos a una Coca-Cola. La nieve, la lluvia o el fuerte viento de la región de Magallanes no son impedimentos para que los camiones rojos lleguen a cada uno de los rincones del fin del mundo. Esta es la logística de la planta de Coca-Cola Andina en Punta Arenas.