“Las empresas globales y sin fines de lucro deben trabajar juntas para enfrentar los desafíos del mundo y ayudar a los más débiles y vulnerables”. Ese fue el mensaje que James Quincey, presidente y CEO de The Coca-Cola Company, entregó en la Rotary International Convention, en Atlanta.

En un escenario en el que estuvieron Bill Gates, la leyenda del golf Jack Nicklaus y el actor Ashton Kutcher, entre otros, Quincey argumentó que “hoy en día, los titulares de los medios están llenos de una continua avalancha de desafíos que afectan a los sectores más amplios de la sociedad. Estos son retos que afectan a nuestro medioambiente, con derechos humanos y sufrimiento. Con conflictos y guerras. Con la educación, el estado de derecho y el cuidado de la salud", dijo Quincey quien, ante más de 23 mil personas, aseguró que “ninguna empresa, nación u organización puede resolver estos problemas por sí sola. Más que nunca, va a requerir de cooperación colectiva, acción y responsabilidad”.

Un cambio real

Según el CEO, para hacer un cambio real, empresas como Coca-Cola necesitan entender claramente las necesidades de las personas a las que sirven, además de una estructura y una cultura que les permitan actuar rápida y eficazmente; mientras las organizaciones empresariales y cívicas globales, necesitan encontrar las áreas donde sus capacidades y objetivos únicos se crucen.

Rotary, institución organizadora de este encuentro, tiene como objetivo proporcionar agua limpia, servir a las madres y los niños, apoyar la educación y combatir enfermedades como la polio, con más de US$ 3 mil millones en programas humanitarios alrededor del mundo.

Y como Coca-Cola opera en más de 200 países, es ese el instante en que se establece el Ciclo Virtuoso de Crecimiento, en que el apoyo de las personas que aman a las marcas debido al valor social, económico y medioambiental que perdura, conduce a una continua inversión en ventas, infraestructura, marketing, desarrollo de personas, innovación y prácticas empresariales sostenibles por parte de la Compañía. "Cuando hacemos esto, y lo hacemos bien, no sólo servimos mejor a nuestros grupos de interés y comunidades, sino que también creamos un negocio más fuerte, eficiente y productivo. Operamos en prácticamente todas las comunidades en más de 200 países, pues sin comunidades saludables y sostenibles, no podemos tener un negocio saludable y sostenible", dijo Quincey.

El ejemplo de Atlanta

"Atlanta nos importa de sobremanera. Nuestra fórmula secreta fue inventada aquí, es donde establecimos nuestras raíces antes de convertirnos en un negocio global. Es nuestra casa y es la fuente de mucha de nuestra creatividad”.

Coca-Cola y la Fundación Coca-Cola han invertido más de US$160 millones en Atlanta en la última década. En 2016, aportaron más de US$14 millones a través de casi 100 organizaciones, lo que equivale aproximadamente al 20% de sus contribuciones totales a nivel mundial. Los empleados de Coca-Cola han ayudado con decenas de miles de horas de voluntariado en la ciudad durante la última década.

Agua, mujeres y comunidad

El objetivo de Coca-Cola es alinear sus intereses empresariales con los de las comunidades donde opera y hacer una diferencia en áreas donde la Compañía es más calificada, creíble y capaz. La empresa se centra en crear "valor compartido" en tres áreas críticas: agua, mujeres y bienestar comunitario.

En 2007, Coca-Cola se comprometió públicamente a devolver a la naturaleza y a las comunidades cada litro utilizado en las bebidas y su producción; hito que se cumplió en 2015, cinco años antes de lo previsto.

Mientras tanto, la iniciativa 5by20 se esfuerza por empoderar económicamente a cinco millones de mujeres empresarias para 2020. Así, en conjunto con varios socios alrededor del mundo, Coca-Cola ha llegado a 1,7 millón de mujeres empresarias con capacitación empresarial, tutoría y mejor acceso al capital.

El compromiso con el bienestar de la comunidad incluye el apoyo en áreas como educación, prevención del virus VIH, acceso a agua potable y distribución de suministros médicos. En ese sentido, a través del proyecto Última Milla, por ejemplo, Coca-Cola utiliza su logística, su cadena de suministro y su experiencia en marketing para ayudar a las agencias gubernamentales africanas a entregar medicamentos y provisiones médicas de manera más eficiente.