Con el verano a full, los panoramas al aire libre se vuelven una necesidad. El Jardín Botánico Nacional de Viña del Mar ofrece diversas alternativas para disfrutar de un entorno enriquecido por la valiosa flora chilena.

Este espacio es trascendental para Coca-Cola, pues el programa de Water Replenishment que aquí lleva adelante, representa la puesta en acción de su compromiso de reponer a la naturaleza la totalidad del agua que utiliza en sus productos y procesos productivos.

Aquí se encuentran las 500 palmas –de 28 años cada una– que la Compañía aportó como parte del proyecto que contempla la restauración de 200 de las 400 hectáreas de áreas verdes que componen el espacio verde, además de la construcción de senderos y un futuro Parque de las Aguas.

Por lo mismo, vale la pena conocerlo y disfrutar de las distintas alternativas que ofrece este súper lugar:

Paisaje de palmas

Este enorme terreno, adornado por la linda flora chilena, se caracteriza además por sus abundantes palmas, que pueden verse en gran parte de la caminata. Cien de ellas se encuentran en cuidado extremo para ser próximamente plantadas. A pesar de no estar enterradas, se pueden apreciar en un sector del jardín. ¿Cómo distinguirlas de otras palmeras? Principalmente, por su tronco liso, muy parecido a una pata de elefante. Tilama, Ocoa, Cocalán y ahora Viña del Mar, son las principales localidades de Chile donde se puede encontrar esta corpulenta palmera, capaz de llegar a los 25 metros de altura.

Volar entre los árboles

Para los amantes de la adrenalina y la aventura, nada mejor que lanzarse en canopy (con poleas unidas entre los árboles). En medio de una linda vegetación y rodeado de las más de 300 palmas chilenas, la empresa “Parque Newen” ofrece esta entretenida actividad. Está abierto los sábados y domingos y tiene un valor de seis mil pesos.

Almuerzo a las brasas

Más de 100 parrillas están instaladas al fondo del terreno principal del Jardín Botánico. Su uso es gratuito y están disponibles en el horario de visitas. La idea es diseñar un panorama que incluya almuerzo al aire libre y el espacio de 32 hectáreas que componen el lote central para disfrutar y acercarse a la naturaleza.

Arrienda tu bici

En el interior del jardín, podrás encontrar “Huella Bike”, que ofrece arriendos de bicicletas. A medida que se va recorriendo el parque, se encuentran senderos señalados especialmente para los amantes del mountain bike.

Para dar el sí

Casarse en plena naturaleza es, sin duda, una postal inolvidable. En el interior del jardín, donde está la laguna, se encuentra la casa con una pérgola que Pascual Baburizza, dueño original del terreno, mandó a construir para disfrutar con sus amigos. Lo que fue el gran fundo de Baburizza hoy es un salón de eventos apto para celebrar ceremonias de matrimonio.

Paseo de curso

Aunque cualquiera puede recorrer el parque, el Jardín Botánico de Viña del Mar ofrece el servicio de tour para colegios, desde párvulos hasta cuarto medio. Gracias al llamado Programa de Educación Ambiental, podrán recorrer las principales atracciones del lugar, desde el cactario hasta la laguna, donde además aprenderán sobre la historia del recinto y el valor de la flora del país, siempre acompañados de un monitor. También conocerán sobre la palma chilena y podrán realizar un trekking para descubrir las principales características de las especies presentes. Para disfrutar esta actividad, basta con pagar la entrada al parque y contactarse con educacion@jbn.cl, indicando el nombre del establecimiento, comuna, número y el curso al que pertenecen los niños, además de la fecha y hora de la visita.