Eran las 10 de la mañana y la población Santa Emilia, ubicada en Renca, parecía despierta desde hacía horas, con la plaza llena de stands, los parlantes probando sonido y los niños corriendo de un lado a otro en la cancha de fútbol, ubicada en el medio del barrio. Globos, colores, risas, primavera, familias: en Santa Emilia vuelve la vida luego de haber sido estigmatizada como un punto crítico de violencia, delincuencia y drogas.

Ese sábado había muchos motivos para festejar: la población cumplía 25 años, se daba por inagurada la nueva plaza con juegos y se presentaba oficialmente Fútbol Más, una iniciativa que comenzó en mayo de 2017 y no había recibido aún la bienvenida al barrio.

Una galería de imágenes mostraban la reconstrucción de la plaza

“Somos una fundación que se dedica a hacer intervenciones socio deportivas en lugares vulnerables, en Chile y otros seis países. Estamos encargados de reunir a la comunidad, de concientizarla y darle herramientas para que puedan organizarse por sí solos. Todo lo hacemos a través de los niños y el fútbol. Intervenimos en algunas actitudes negativas que tienen los más pequeños, vamos reforzando valores, los vamos guiando en las cosas que carecen. La idea es que, a través de esto, todos puedan encontrar herramientas para la resiliencia”, explica Natalia Yáñez, Trabajadora Social de Fútbol Más.

En la ocasión se aprovechó́ de celebrar el 25º aniversario de la población Santa Emilia.

De martes a viernes y desde las cinco hasta las ocho de la tarde, los más de 60 niños inscriptos se reúnen en la cancha de Santa Emilia a pasar una linda jornada. “Lo importante no es que los niños sean buenos para la pelota y que de acá salga el próximo Alexis Sánchez, sino que aprendan a vivir en comunidad, organizarse, respetarse y respetar”, señala.

Al programa concurren niños de 6 a 15 años, que se dividen en cuatro grupos: los peques, los minis, las niñas y los infantiles. “Siempre iniciamos con el círculo de confianza. Les decimos que vamos a trabajar, por ejemplo, la resolución de conflictos. Luego empiezan con las actividades físicas, juegan fútbol y cerramos con una conclusión de lo que pasó. Además, entre ellos, se ponen tarjetas verdes para reconocer las buenas actitudes. Los papás también aprenden sobre parentalidad comunitaria: no importa si es tu hijo o no, acá hay niños y ellos son lo más importante”, dice Yáñez emocionada.

Renca es una zona emblemática para la embotelladora Coca-Cola Andina, pues allí se ubica la planta más moderna de Sudamérica. Por eso no podía quedar fuera de esta celebración y, además de financiar esta actividad, entrega hidratación para los niños que participan en las distintas ligas y facilita el bus de la Selección Chilena para movilizarse cada vez que está disponible.

El alcalde de Renca, Claudio Castro, y el clásico puntapié inicial.

“Cuando hay una comunidad fortalecida, unida, que tiene un liderazgo claro, donde los vecinos aportan también a la construcción de esos procesos, pasan cosas como estas”, dijo el Alcalde de Renca, Claudio Castro. Mientras él hablaba, vecinas vendían alfajores y marshmallows bañados en chocolate, se escuchaba música alegre, los vecinos miraban con atención una galería de imágenes impresas que mostraban cómo fue posible la reconstrucción de la plaza y, al final, aplaudieron cuando se destapó una obra hecha de mosaicos donde se lee “Santa Emilia, 25 años”.

“Los niños volvieron a tomar lo que era de ellos. Ahora los ves jugar en la plaza y en la cancha.  Antes la rivalidad entre familias y pasajes era muy latente y los problemas entre los padres habían separado la vida cotidiana de los niños. Hoy, todos volvieron a hablar con todos. Cada vez que venimos, los chicos ya están instalados esperándonos en la cancha. Son 66 inscriptos, pero participan cerca de 80… llegan de todos lados, porque saben que acá hay Futbol Más”, concluye Natalia. 

Una nueva plaza con juegos infantiles también fue bienvenida por la comunidad.