En todas partes del mundo, Coca-Cola es mucho más que una valiosa marca y un producto preferido por millones de consumidores. Y Chile, no es la excepción.

Así lo demuestra el reporte “La Contribución Económica, Social y Tributaria del Sistema Coca-Cola de Chile en 2013”, elaborado por Price Waterhouse Coopers, en el que es posible comprender el impacto de la operación desde el punto de vista histórico, económico y social, abarcando, además, aspectos como innovación y sustentabilidad.

En la calle Ignacio Valdivieso, de la comuna de San Joaquín, se encuentran los rastros iniciales de la historia de Coca-Cola en Chile. Era 1943 y las primeras botellas Contour (icónico envase de vidrio) iniciaban su recorrido por Santiago hacia los almacenes de barrio, llevando en su interior el sabor incomparable de la fórmula secreta creada en 1886 por el farmacéutico John Pemberton, en Estados Unidos.

Desde entonces, hace ya 75 años, Coca-Cola forma parte de la vida de los chilenos. Hoy cuenta con un amplio portafolio de más de 60 productos para satisfacer los gustos y necesidades de los consumidores. La Compañía ha estado presente en las mesas de muchas generaciones, refrescando a cada uno de los consumidores, siempre comprometida con el desarrollo social y económico del país.

El Sistema Coca-Cola en Chile está compuesto por la Compañía y sus socios embotelladores, Coca-Cola Andina y Coca-Cola Embonor. Su misión es llegar diariamente a millones de personas en todos los rincones del país, elaborando, comercializando y distribuyendo su amplio portafolio de productos.

En conjunto, durante todas estas décadas, el Sistema ha dejado una importante huella en Chile, la que, sin duda, seguirá profundizándose en los años venideros, bajo la premisa de que la sostenibilidad de la marca y el negocio se fundamentan en la capacidad para aportar valor a las comunidades donde se opera.

Hoy, con una inversión anual de US$ 250 millones, el aporte económico anual del grupo en el país es de US$2.400 millones, lo que equivale a casi el 1% del PIB nacional. Asimismo, a través de toda la cadena de valor, genera 103 mil empleos directos e indirectos, cifra que corresponde al 1,3% de la fuerza laboral total. El mismo informe de Price Waterhouse Coopers, señala que el 91% de los proveedores del sistema son locales comerciales que adquieren 33 mil toneladas de concentrado de fruta a productores nacionales.

Pero el impacto de Coca-Cola en el país va mucho más allá del ámbito comercial. La Compañía interviene a través de distintos programas, en esferas tan relevantes como educación y habilidades, crecimiento e inclusión, y protección medioambiental.

Innovación, un sello de marca

Dado que la sustentabilidad y el cuidado del entorno están en el ADN de Coca-Cola, la innovación como eje central en estas áreas ha sido un pilar de desarrollo corporativo fundamental.

En lo que se refiere a envases, en 1970, se estrenó la primera botella retornable de vidrio; una década después, llegó al país el primer envase PET de tamaño familiar; y en 1990 se lanzó la botella de plástico retornable.

Actualmente la empresa utiliza el envase Plantbottle, que contiene un 30% de materiales de origen vegetal, lo que lo hace 100% reciclable. Además, se recupera para reciclaje el 28% del PET de sus productos.

El packaging (envasado y embalaje) es crucial, ya que en Chile el 60% de las comercializaciones involucra envases retornables. 

La innovación es un sello también en lo que se refiere a la amplitud y diversificación de su oferta de productos. Respondiendo permanentemente a los gustos y necesidades de los consumidores, y adelantándose a las tendencias, la Compañía sorprendió con el lanzamiento de la primera gaseosa sin calorías en nuestro país (TAB), en la década de los ’80.

Éste fue el inicio de la producción de bebidas con cero o bajas calorías, que comenzaron a producirse bajo la marca Coca-Cola Diet, hoy Coca-Cola Light. A inicios de la década de 2000, Coca-Cola fue aún más allá: en 2006 lanzó Coca-Cola Zero, y en 2013, la versión Life.

Coca-Cola es actualmente una de las compañías más transversales, con una amplia variedad de puntos de contacto con la comunidad, a través de 14 marcas y 68 opciones de productos hidratantes. Hoy, el 60% del portafolio de Coca-Cola es bajo o sin calorías.

Agua: un compromiso vital

El cuidado del agua es un compromiso esencial de Coca-Cola en todo el mundo, y Chile no es la excepción. La Compañía tiene como objetivo reponer a la naturaleza el equivalente al 100% del agua que utiliza en las bebidas y en sus procesos productivos, al año 2020.

En Chile, Coca-Cola ha logrado reducir un 15% el agua utilizada en la elaboración de sus productos en los últimos nueve años, y ha conseguido que el 100% de los efluentes utilizados en los procesos de producción sea tratado y regresado a la naturaleza en forma responsable.

Desde la innovación, el cuidado del medio ambiente o la vinculación con nuestro país, Coca-Cola crece cada día en reconocimiento y valor. Esta es una historia que recién comienza.