El plan era promover la buena convivencia y la vida en comunidad. Y qué mejor forma de lograrlo que a través del deporte, sobre todo cuando el país se preparaba para participar en el Mundial de Fútbol Brasil 2014. Canchas para Chile nació en abril de ese año y se extendió hasta septiembre de 2016. Durante ese período se beneficiaron 62,500 personas en diferentes comunas del país, quienes pudieron disfrutar de los más de 38,500 metros cuadrados intervenidos.

La primera de las canchas fue inaugurada en Colina por el ídolo futbolístico brasileño Pelé, mientras que los últimos favorecidos fueron los vecinos del Cerro Cordillera de Valparaíso.

La idea, desarrollada por Coca-Cola y Fundación Mi Parque, tenía como objetivo crear zonas que lograran un espacio de convivencia familiar y comunal en torno a distintas actividades que pudieran desarrollarse en esos espacios, y así evitar situaciones de riesgo y violencia para los vecinos. “Por eso decidimos que no se tratara sólo de una cancha, sino que también fuera un espacio de encuentro. En un principio eran 15 terrenos que queríamos entregar para el Mundial a lo largo de Chile (uno por región), pero tuvo tanto éxito que lo extendimos a 23”, explica Max Correa, Coordinador del proyecto en Fundación Mi Parque.

La implementación de la segunda fase de Canchas para Chile se inició a través de un concurso televisivo, al que podían presentarse todas las comunidades que tuvieran una cancha que quisieran mejorar. “Llegaron más de 400 postulaciones y se escogieron sólo cuatro”, cuenta Correa. Mientras se estaban realizando estos proyectos, en 2014 un brutal incendio afectó a varios cerros de Valparaíso y dejó a miles de personas sin casa y barrios completamente destruidos. Es por eso que Coca-Cola decidió donar tres canchas adicionales a este grupo de vecinos, que se entregaron fuera de este programa, como un gesto de solidaridad hacia a los damnificados.

Campaña promocional Canchas para Chile (2015)

Del gris al verde

El trabajo se hizo con diseño participativo: “Dependiendo de las necesidades de la población, le íbamos dando forma al lugar, agregándole juegos, máquinas de ejercicios u otros elementos. Una vez finalizadas las obras, les entregamos a los habitantes un plan de administración para que pudieran gestionar los horarios en que se ocuparían las canchas y a quiénes se las prestarían. En algunos casos se decidió cobrar por su uso para seguir con las mejoras, como sistemas de iluminación”, señala Correa.

Mientras la instalación del pasto sintético estuvo a cargo de la empresa Espacio Deportivo, fueron los propios integrantes de la comunidad beneficiada, junto a voluntarios de Mi Parque y Coca-Cola, los que pintaron los murales y el mobiliario, plantaron los árboles y sembraron el pasto. Gracias al trabajo en equipo, en sólo un día lograron cambiar la fachada gris por una verde.



Roberto Garro (35) vive en la población Villa La Palmera de Conchalí, y es uno de los tantos beneficiados: “El 2014 postulamos a través de Canal 13 y quedamos seleccionados. Para ganar debíamos cumplir un desafío; el nuestro fue hacer una corrida familiar donde participaran mil personas. Llegamos a 1500”, cuenta. Así, en abril del año siguiente, inauguraron el terreno que actualmente manejan la junta de vecinos, un administrador y el club deportivo. El espacio, que tiene una multicancha, juegos y jardines, está en perfectas condiciones. “Para financiar la mantención, cobramos $10.000 la hora de uso. Sin embargo, de 16:30 a 19:00 horas el acceso es libre, sobre todo para los niños que salen del colegio. Estamos muy agradecidos. El compromiso y la preocupación que existe entre los pobladores hacen que la cancha se mantenga impecable”, sentencia.