El 2017 será el año de James Quincey. El actual Presidente y Director de Operaciones, tomará las riendas como CEO de Coca-Cola a partir de mayo. Por lo mismo, es importante conocer su postura respecto del estado actual de la Compañía y los desafíos a futuro. Estas son cinco preguntas imperdibles:

¿Cuáles son las principales conclusiones que pueden obtenerse al analizar el desempeño de la Compañía el último año?

Nuestros resultados están en línea con lo que esperábamos en tiempos de grandes desafíos y cambios. Estamos en medio de una de las mayores transformaciones que ha experimentado nuestra compañía, ya que partimos de una empresa embotelladora y una marca global para llegar a una compañía estratégicamente centrada en construir una estructura de franquicias y diferentes marcas.

Tenemos un equipo fuerte que está haciendo un gran trabajo para implementar estos cambios y reforzar nuestro negocio hacia el futuro. Una vez que hayamos llevado el franquiciado a todas nuestras operaciones de embotellamiento tendremos una operación concentrada.

Además, mientras los ingresos netos consolidados se han reducido un 5% en el último año debido a estos cambios y a factores macroeconómicos, los ingresos orgánicos de nuestras principales unidades de negocio han crecido un 4%. Esto demuestra nuestra fortaleza y el potencial de crecimiento de nuestra Compañía a largo plazo.

¿Cómo se trabaja para reestructurar el portafolio de bebidas para adaptarlo a consumidores que van cambiando?

El éxito de nuestra compañía ha residido siempre en asegurar que nuestros productos cubran las demandas de los consumidores y en anticiparnos a los cambios. Detrás de esto hay un gran trabajo de innovación a nivel internacional. Solo en 2016, lanzamos más de 500 productos nuevos.

Sabemos que los consumidores buscan bebidas con menos azúcar y una mayor oferta de tipos de bebidas y tamaños. Por eso estamos ampliando el portafolio de productos sin azúcar. Y también reformulamos productos ya existentes para reducir el porcentaje de azúcares añadidos.

Y nuestro nuevo enfoque de marketing de marca única, que quiere extender el atractivo de la marca original de Coca-Cola a través de las bebidas Light y Zero, ha impulsado las ventas en Europa y, en especial, en Reino Unido.

¿Cuál es la importancia de las bebidas sin gas dentro de la Compañía?

Nuestra selección está dada por las preferencias del consumidor y las tendencias que éstas van generando. Catorce de las 20 bebidas que generan más de mil millones en ventas cada año son marcas sin gas. Y es una fuerza que no deja de crecer. En el último año, hemos vendido casi seis mil millones de bebidas sin gas más que el año anterior.

Contamos con marcas líderes en algunas de las grandes categorías de bebidas sin gas, como jugos, café, agua, té y bebidas deportivas, y la innovación sigue generando crecimiento.

¿Es importante que el volumen de ventas de bebidas con gas crezca más rápido?

El crecimiento del volumen de ventas es solo uno de los aspectos que genera ingresos. Nuestro objetivo sigue siendo mantener un enfoque equilibrado sobre el crecimiento del volumen y el mix de precios. Esto, junto a nuestras estrategias de crecimiento segmentado de ingresos, es lo que hace que crezcan los ingresos totales.

¿Qué mercados se han desempeñado mejor y cuáles se enfrentan a mayores desafíos?

En el último trimestre, hemos seguido teniendo ingresos muy sólidos en los mercados más desarrollados, incluyendo Estados Unidos, Europa Occidental y Japón. Por ejemplo, en Norteamérica, nuestros ingresos orgánicos crecieron un 3% gracias a la disciplina de precios y a la diversificación de productos y empaques. Los resultados en los mercados emergentes y en desarrollo son más desiguales. Brasil y Venezuela, por ejemplo, siguen siendo entornos complicados para las compañías que ofrecen productos al consumidor. Pero China ha vuelto a la senda del crecimiento, sobre todo gracias a nuestra campaña durante los Juegos Olímpicos y a un mejor desempeño de la economía, aunque la situación financiera continúa siendo un desafío.