Lisboa fue el escenario para que representantes de sociedades y fundaciones de nutrición y dietética de Europa y Latinoamérica de reunieran, en el marco de la “Jornada Internacional sobre Edulcorantes bajos en o sin calorías”.

La capital portuguesa acogió las principales conclusiones de este encuentro, donde uno a uno se fueron abordando de manera científica y seria algunos mitos, relativos al riesgo de obesidad, aumento del apetito y seguridad en el uso de estos ingredientes.

Para empezar, los especialistas intercambiaron información acerca de la seguridad y eficacia de los edulcorantes, destacando que todos ellos están garantizados por estrictos procesos de aprobación de parte de los organismos responsables, que incluyen análisis y revisión permanente de toda la documentación científica disponible.

Además, destacaron los resultados de un estudio realizado por Samuel Durán, vicepresidente de la Sociedad Chilena de Nutrición, que descarta la relación entre el consumo de estos ingredientes y el aumento de peso. Realizado sobre 1224 jóvenes universitarios de cuatro países, este trabajo no encontró ninguna asociación entre el uso de edulcorantes no nutritivos o no calóricos y el riesgo de sobrepeso u obesidad y que, en ese sentido, su uso está en sintonía con las políticas públicas de todos los países que promueven reemplazar el azúcar para disminuir la ingesta calórica. De hecho, ninguna de las personas observadas pudo superar la ingesta diaria admisible (IDA), estipulada por las autoridades sanitarias como consumo límite sugerido.

Científicos de todo el mundo se dieron cita en Lisboa para discutir sobre edulcorantes.

Otro de los aspectos abordados fue la ausencia de evidencia científica que relacione el consumo de edulcorantes con el aumento de apetito. Por el contrario, a juicio de los expertos los endulzantes sin calorías contribuyen a alcanzar la apetencia de algo dulce y a disminuir la ingesta de calorías cuando se usan para reemplazar azúcares. Y en esa misma línea, Samuel Durán fue tajante al desestimar también el mito de que estas sustancias provocarían cambios a nivel intestinal.

En conclusión, los edulcorantes no calóricos son sólo aditivos alimentarios de sabor dulce, que reemplazan ingredientes tradicionales como el azúcar, la fructosa o la glucosa, pero que endulzan mucho más que ellos, por lo que requieren una cantidad menor para lograr el sabor dulce. Esto los hace muy útiles para aquellas personas que, por sus condiciones de salud, prefieran reducir su ingesta calórica o el consumo de azúcar.

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