Coca-Cola no solo sorprende con su extensa y rica variedad de bebidas, sino también con su amplio portfolio de aguas. Y va un paso más allá, poniéndose a tono con las tendencias mundiales que muestran que los consumidores de agua han sofisticado sus gustos y siempre buscan algo más.

Por eso, la Compañía además de aguas minerales Vital de Chanqueahue con y sin gas y Benedictino purificada, ofrece Aquarius en ocho sabores, Glaceau Vitaminwater en cinco y ha expandido su portfolio para incluir  Zico y Smartwater. La primera es un agua de coco completamente natural disponible en versiones natural y chocolatada y que asegura una alta dosis de potasio; la segunda está inspirada en las nubes, ya que nace de los procesos de evaporación, condensación y precipitación del agua, que logran un producto puro y fresco.

Al igual que otras bebidas, las aguas también se pueden catar. Y bien sabe de eso Pascual Ibáñez, sommelier creador de la Escuela de los Sentidos, academia donde dicta cursos para especializarse en los atributos organolépticos que tienen las aguas del mercado y saber diferenciar una de otra.

El proceso es bien parecido al del vino. “En una evaluación técnica, se detecta a través de los órganos sensoriales un eventual defecto, fortaleza o cualidad que la caracterizan a través de su composición. En las catas lúdicas a público, donde el afán es reconocerlas para entenderlas mejor y disfrutarlas con propiedad, la idea es observar las diferencias particulares que podrían evidenciar según su origen, tipo o estilo”, explica.

Y así como se diferencian los objetivos, también hay que saber diferenciar las características de las aguas que se encuentran en el mercado. Hay un público que prefiere aguas blandas;d es decir, las que contienen bajos índices de minerales o menor concentración de sales. Las aguas duras, por el contrario, contienen un mayor peso de minerales, específicamente concentraciones de magnesio y calcio. Finalmente, un agua purificada es aquella sometida a un tratamiento con el fin de sanearlas, eliminando elementos nocivos o no deseados.

Portfolio de aguas de Coca-Cola.

 

Gasificadas y saborizadas

En el portfolio de Coca-Cola, las aguas Benedictino y Vital de Chanqueahue están disponibles con y sin gas. “Ambas son saludables, es un tema de momentos concretos o preferencias. Las aguas gasificadas pueden estimular los jugos gástricos y ser más digestivas; mejor aún si la carbonatación viene incorporada desde su fuente de origen. Las aguas gasificadas artificialmente se parecen más una a otras, organolépticamente hablando. En las aguas sin gas es más fácil identificar los sabores singulares”, detalla Ibáñez.

Las aguas saborizadas, como las Aquarius o Benedictino, ¿cuándo es mejor beberlas? 

Son bebidas para consumir entre horas, mejor fuera de las comidas por su tono dulce o bien con algunos postres agridulces.  

¿En qué se diferencia el agua Benedictino de la Vital Chanqueahue?

Benedictino es un agua purificada o el resultado de una receta matemática, propia y estandarizada dentro de los cánones que exige su género. Vital es un agua mineral noble, pre cordillerana, con un origen específico y de fuente natural. 

Si estoy bebiendo un agua Benedictino, ¿con qué alimento es aconsejable acompañarla?

Por su liviandad, es un agua que apenas afecta el sabor de los alimentos, pero tiene la capacidad de limpiar y neutralizar el paladar entre plato y plato.

Aquarius está disponible en ocho variedades, ¿influye en algo el sabor de cada agua?

Desde luego, el sabor de cada tipo de Aquarius variará leve y sutilmente según el agua base empleada.

Y en el caso de las saborizadas, ¿pueden variar el sabor de los alimentos? ¿Con cuál es mejor acompañarlas? 

Desde luego, el sabor dulce y ácido de estas bebidas podrían variar en parte el sabor de los alimentos. Las mejores compañías se darán entre comidas informales donde destaquen los mismos sabores de estas y el de las bebidas y/o su contrapunto.   

Pascual Ibañez sommelier